En los últimos meses, Estados Unidos ha fortalecido su política de combate al narcotráfico, en específico contra los cárteles mexicanos y latinoamericanos, los cuales recientemente fueron designados como “agrupaciones extranjeras terroristas”. Al respecto, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, declaró que irán a la guerra en contra de los grupos del crimen organizado.
Durante una reunión del gabinete federal del presidente Donald Trump, el secretario Hegseth declaró que “vamos a la guerra contra los cárteles a través de la coalición de las Américas contra los cárteles”.
En la reunión de las autoridades estadounidenses se habló acerca de los avances que se han tenido en Venezuela, por lo que el secretario de Guerra mencionó que espera que la presidenta interina Delcy Rodríguez colabore con su país en la labor de combatir a los grupos del crimen organizado. Detalló que esto es una parte esencial para asegurar el futuro energético y de seguridad nacional de Venezuela.
Dentro de las declaraciones de Hegseth no se especificó contra qué agrupaciones delictivas sería la guerra anunciada el 27 de mayo, ni cómo o cuándo se iniciarían las acciones de combate en contra de las actividades de narcotráfico.
En dicha reunión estuvo presente el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, quien recientemente canceló su visita a México en el marco de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), con el fin de poder asistir a la reunión del gabinete de Donald Trump.
La amenaza de Hegseth de iniciar una guerra en contra de las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico se dio en un contexto de tensión entre el Gobierno de México y Estados Unidos, debido a que en días recientes Donald Trump aseguró que los cárteles eran quienes gobernaban el país, por lo que afirmó que si las autoridades mexicanas no hacían su trabajo, tendrían que intervenir.
Además, a finales de abril, el Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió acusaciones en contra de diez funcionarios morenistas de Sinaloa por presuntamente participar en una red de narcotráfico liderada por los hijos del exlíder del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera.
En las imputaciones de la autoridad estadounidense estaba incluido el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, a quien acusaron de haber sido beneficiado por la facción de “Los Chapitos” para conseguir la gubernatura de Sinaloa en 2021.
Aunque Hegseth no declaró contra qué grupos delictivos del crimen organizado se iniciará la guerra, en los últimos meses la tensión entre el Gobierno mexicano y el estadounidense ha crecido, debido a que la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado su posición de defensa y protección de la soberanía nacional.