Un nuevo caso de abuso policial ha generado indignación en redes sociales y entre habitantes de García, Nuevo León. Los hechos ocurrieron en la colonia Renacimiento, donde dos policías municipales fueron captados en video mientras golpean y someten a un joven ciclista durante lo que, según testigos, era una revisión rutinaria.
En las imágenes, que rápidamente se viralizaron, se observa cómo los oficiales derriban al joven de su bicicleta, lo golpean en el estómago y posteriormente lo inmovilizan contra el suelo. La escena ocurre a plena luz del día y frente a varios vecinos, quienes comienzan a gritar al darse cuenta de la violencia con la que actúan los policías. “¡Es menor de edad, no lo golpeen!”, se escucha decir a una mujer que graba los hechos, mientras otra voz advierte: “¡Estoy en vivo!”.
De acuerdo con versiones difundidas en redes, el joven se llamaría Brandon y podría ser menor de edad, aunque hasta el momento las autoridades no han confirmado oficialmente su identidad ni su edad. Lo que sí queda claro es la preocupación de los vecinos, quienes intervienen verbalmente al notar que la fuerza utilizada por los agentes parecía excesiva.
El video también muestra un momento de tensión cuando uno de los policías se percata de que está siendo grabado y lanza una amenaza directa hacia la mujer que sostiene el celular, intentando intimidarla para que deje de registrar lo ocurrido. Este gesto ha sido duramente criticado, ya que refuerza la percepción de abuso de autoridad y falta de respeto a la labor ciudadana de documentar posibles irregularidades.
Tras la difusión del video, usuarios en redes sociales exigieron una investigación inmediata y castigos ejemplares para los responsables. Comentarios como “eso no es proteger, es abusar” y “si así actúan frente a cámaras, imaginen sin ellas” reflejan el enojo social ante este tipo de prácticas.
Hasta el cierre de esta nota, el municipio de García no ha emitido un comunicado oficial detallando si los policías fueron suspendidos o si ya existe una investigación interna en curso. Organizaciones civiles y ciudadanos han pedido que el caso no quede impune y que se garantice justicia para el joven agredido.
Este hecho reabre el debate sobre el uso de la fuerza por parte de las corporaciones policiacas y la necesidad de una capacitación constante en derechos humanos, especialmente cuando se trata de menores de edad. La ciudadanía exige respuestas claras, sanciones y, sobre todo, que situaciones como esta no vuelvan a repetirse.