En pleno inicio de 2026, las redes sociales mexicanas se encendieron con un nuevo personaje viral bautizado como “Lady Pancita”, luego de que una mujer protagonizara un altercado en un puesto de comida callejera al negarse a pagar un platillo de menudo que ya había consumido por completo.
El caso ocurrió en un puesto ambulante donde la mujer había ordenado un plato de menudo, tradicional caldo mexicano. Tras terminar su comida, la clienta se resistió a pagar alegando que el platillo no cumplía con sus expectativas: “eso es puro caldo, oiga, tiene cinco patitas nada más”, se le escucha decir en la grabación difundida en plataformas como X (antes Twitter).
La vendedora, quien decidió grabar el momento ante la negativa de la comensal, intentó hacerla entrar en razón. “Tiene que pagar, señora”, insistió, mientras otros presentes observaban la discusión. Sin embargo, la mujer continuó con sus reproches sobre el tamaño y la calidad del alimento, argumentando que no correspondía con lo que había solicitado y que por ello no debía cubrir el costo.
La tensión escaló hasta que la clienta optó por retirarse del lugar sin abonar la cuenta, lo que causó la evidente molestia de la comerciante ambulante. El video, que se viralizó rápidamente, mostraba no solo la confrontación verbal sino también las reacciones de quienes se encontraban cerca, muchos de los cuales instaban a la mujer a pagar por lo que ya había consumido.
Las reacciones en redes fueron inmediatas y polarizadas. Por un lado, muchos usuarios criticaron duramente la actitud de la mujer, señalando que resultaba injustificable consumir un plato entero y negarse a pagar con el argumento de que no había sido de su agrado. Comentarios como “muy miserable decir que no le gustó después de comérselo todo” se multiplicaron rápidamente.
Por otro lado, algunos internautas defendieron que la porción era escasa o de mala calidad, cuestionando si el vendedor había cumplido con un servicio adecuado, aunque coincidieron en que la forma de actuar de la clienta resultaba exagerada.
Más allá del humor y las críticas, el episodio encendió un debate más amplio sobre los derechos y responsabilidades de clientes y vendedores, especialmente en el contexto de la economía informal. Usuarios recordaron la importancia del respeto mutuo y la necesidad de establecer acuerdos claros sobre el servicio antes de consumir productos, en especial cuando se trata de comerciantes ambulantes que dependen de cada venta para su sustento.
Por ahora, “Lady Pancita” se suma a la larga lista de figuras virales mediante las cuales un simple video puede transformar un momento cotidiano en tendencia digital, provocando desde risas hasta indignación entre los internautas.