A tres años de la inauguración del Tren Maya, José Urbina Bravo advirtió que el proyecto podría presentar posibles riesgos estructurales y ambientales en los tramos construidos sobre cavernas y mantos acuíferos en Quintana Roo. Urbina Bravo es buzo profesional de cuevas y forma parte del colectivo Sélvame MX.
El proyecto impulsado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador presentó controversias desde su construcción, pues se denunció que el tren afectaría a la región debido a la deforestación de más de 11 mil hectáreas. Además, se destruyeron cenotes y ríos subterráneos para poder realizar la obra.
En una entrevista, Urbina Bravo aseguró que desde el inicio del proyecto algunos especialistas ambientales señalaron las posibles afectaciones estructurales en el tren debido al tipo de suelo en el que está construido y a las características naturales de la región del sureste del país. Señaló que desde un principio “las estructuras no eran fiables”.
De acuerdo con los recientes reportes en los que se registraron hundimientos y trabajos correctivos en algunos tramos del Tren Maya, Urbina señaló que reflejan un problema que ya había sido anticipado por distintos especialistas en el tema. Expresó que “lo que estamos viendo ahora no es nada comparado con lo que se viene”.
Urbina Bravo dijo que las preocupaciones están relacionadas con las columnas y pilotes instalados dentro del sistema acuífero y las áreas subterráneas de la Península de Yucatán. Señaló que son más de 10 mil columnas soportando el tren y que están a diferentes profundidades.
Según lo expuesto por el buzo y activista, los materiales de las columnas podrían degradarse con el paso del tiempo debido al constante contacto con agua salada y con las condiciones propias del subsuelo de la región. Denunció que los pilares que se han reventado no lo hicieron por fallos en los cálculos, sino por la mala calidad de los materiales utilizados.
Por otro lado, cuestionó a las autoridades sobre la viabilidad de los futuros mantenimientos de las estructuras que se encuentran de manera subterránea y dentro de los cuerpos de agua.
Sobre los daños ambientales que ha traído consigo el Tren Maya, Urbina Bravo denunció que “la contaminación ya es irreversible” en esta región, y advirtió que el deterioro de los materiales generará mayores afectaciones en el sistema hídrico subterráneo de Yucatán y Quintana Roo.
También criticó los costos económicos que al final tendrá el proyecto impulsado por el movimiento de la Cuarta Transformación, ya que desde su punto de vista la obra requiere de mantenimiento permanente debido a los riesgos que él y otros especialistas han expuesto.
Urbina Bravo reiteró que, junto con Sélvame MX, se propondrán acciones que protejan y fortalezcan las cavernas, cuevas y cuerpos de agua subterráneos por los que pasa el Tren Maya.