Tras los días de creciente violencia que vivieron distintas comunidades del municipio de Chilapa, Guerrero, se informó que 118 personas fueron acompañadas en su retorno a la comunidad de Xicotlán por elementos de la Secretaría de Gobernación. A pesar del acompañamiento, algunos pobladores mostraron incertidumbre por regresar a sus hogares debido a los daños que causaron los grupos delictivos durante los ataques con armas de fuego y drones.
La población de las comunidades de Xicotlán, Tula, Acahuetlán y Alcozacán denunció un desplazamiento forzado de familias, debido a que desde el 6 de mayo los grupos del crimen organizado “Los Ardillos” y “Los Tlacos” perpetraron una serie de agresiones en contra de los pobladores, en las que además provocaron el fallecimiento de varios civiles y agredieron físicamente a mujeres, niñas, niños y adultos mayores.
En videos difundidos en redes sociales se hizo notar cómo, a lo largo del periodo entre el 6 y el 9 de mayo, en todas las comunidades el sonido de las detonaciones de armas de fuego era constante y prolongado. El Congreso Nacional Indígena (CNI) puntualizó que estos atentados corresponden a una lista de crímenes de lesa humanidad contra las comunidades de Guerrero, pues hasta el momento se reportaron 76 personas asesinadas en la región y 25 desaparecidas.
Después de que la población denunciara que ni las autoridades estatales ni las federales los estaban ayudando, hasta el 14 de mayo la Secretaría de Gobernación (Segob) informó que, por órdenes de la presidenta Claudia Sheinbaum, asistió para atender la crisis que viven los habitantes de Chilapa, Guerrero.
En el comunicado de la Segob se mencionó que al lugar acudieron elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, el Gobierno de Guerrero y la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, para iniciar el proceso de retorno de las familias desplazadas de manera forzosa.
Encabezado por el subsecretario de Gobernación, César Yáñez Centeno, un grupo de vehículos de las distintas dependencias que acudieron al municipio acompañó el regreso de 118 personas de la comunidad de Xicotlán, entre ellas mujeres, hombres, adultos mayores, niñas, niños, adolescentes y jóvenes. A su retorno, las autoridades entregaron a las familias insumos de primera necesidad: colchonetas, cobijas, artículos de higiene y alimentos.
Las autoridades mencionaron que, debido a la magnitud del caso, las personas trasladadas de vuelta a su municipio recibieron asistencia psicológica y contención emocional por parte de integrantes de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, quienes aseguraron que darán seguimiento a los casos de los desplazados.
Sobre las afectaciones que sufrieron los inmuebles de dichas comunidades, la Segob informó que se iniciará un censo de las viviendas dañadas durante los ataques de los grupos delictivos, con el fin de apoyar en la reconstrucción inmediata de los hogares de los pobladores de Chilapa.
Además, la Secretaría de la Defensa Nacional anunció que establecerá un corredor seguro para que las comunidades tengan libre tránsito hacia la cabecera municipal y que facilite el ingreso de suministros a las localidades afectadas.
Durante las agresiones registradas en este municipio, al menos 800 personas fueron víctimas del desplazamiento forzado, por lo que las acciones del Gobierno de México no han alcanzado a ayudar ni siquiera a la mitad de los afectados.