Mientras Tequila intenta recomponer su vida política tras la detención de su exalcalde, otro tema ha vuelto al centro del debate público: la presencia de patrullas Cybertruck, camionetas de lujo fabricadas por Tesla, circulando por el municipio. Un video reciente, nuevamente viralizado, muestra a una de estas unidades en funciones de patrullaje, reavivando una pregunta que lleva meses sin respuesta clara: ¿fueron una inversión en seguridad o un desfalco al erario?
Las camionetas fueron adquiridas por el gobierno de Jalisco a mediados de 2025 como parte de una estrategia de modernización policial. El problema no fue solo el modelo elegido, sino el costo. De acuerdo con reportes periodísticos, la compra de 180 unidades representó un gasto cercano a mil 400 millones de pesos, en un estado que mantiene altos índices de violencia y carencias operativas en muchas de sus corporaciones policiacas.
Desde su presentación, el discurso oficial sostuvo que las Cybertruck ofrecían ventajas tecnológicas: mayor resistencia, sistemas de monitoreo avanzados y capacidad disuasiva. No obstante, en la práctica, su utilidad ha sido puesta en duda. Policías y especialistas han señalado que existen otras prioridades urgentes, como equipamiento básico, capacitación, mantenimiento de patrullas convencionales y fortalecimiento de la investigación criminal.
La polémica se intensificó cuando comenzaron a circular videos donde se observa a oficiales utilizando la pantalla central de las unidades para ver Netflix, una escena que se convirtió en símbolo del contraste entre el lujo del vehículo y la precariedad de la estrategia de seguridad pública. Aunque las autoridades argumentaron que se trató de un mal uso individual, el daño a la narrativa ya estaba hecho.
En municipios como Tequila, donde la violencia ligada al crimen organizado y la extorsión empresarial han sido documentadas, la presencia de una patrulla de alta gama genera más preguntas que certezas. No existe evidencia concluyente de que estas unidades hayan reducido delitos o mejorado la respuesta policial. Por el contrario, se han convertido en un emblema de decisiones de alto costo y bajo impacto.
Así, las Cybertruck patrulla no solo recorren las calles: también circulan como un recordatorio del desajuste entre gasto público y resultados. En un Jalisco marcado por la crisis de seguridad y ahora por la caída de gobiernos locales infiltrados por el crimen, el debate no es tecnológico, sino político: qué se prioriza, para quién se gobierna y cómo se justifica el uso del dinero público.