Fátima Bosch Fernández es una modelo mexicana nacida el 19 de mayo de 2000 en Tabasco, que ganó el título de Miss Universo México 2025. Para su preparación, estudió Diseño de Indumentaria y Moda en la Universidad Iberoamericana, y fortaleció su formación artística en la NABA de Milán. Su perfil no solo destaca por la belleza, sino por un enfoque académico y su compromiso con causas sociales.
Como representante mexicana, Fátima llegó al certamen internacional Miss Universo 2025 en Tailandia con expectativas altas. Pero su experiencia ha sido marcada por un episodio polémico con Nawat Itsaragrisil, director ejecutivo del evento. Según reportes, durante una reunión preliminar en Bangkok, Nawat le reprochó que no había participado en algunas actividades promocionales relacionadas con Tailandia, lo que desató una confrontación pública.
En ese momento, varios medios reportaron que el directivo se refirió a Fátima con términos despectivos, como “tonta” o “idiota”, acusándola de no “promocionar adecuadamente” el país sede del concurso. La discusión escaló y, según testigos, él llamó a seguridad para que la hicieran salir del recinto.
Fátima ha hablado públicamente sobre lo ocurrido con cautela. En declaraciones recientes, reconoció que fue una situación difícil e incómoda para su persona, pero dejó claro que su prioridad sigue siendo su participación en el certamen. Aseguró estar respaldada por la organización de Miss Universo y por sus compañeras: “nos apoyamos, y los obstáculos que vengan, aquí seguimos al pie del cañón”, dijo.
Respecto a cómo le afectó anímicamente, la propia Fátima ha admitido que ha sido un reto. En medio del estrés, los ensayos intensos y la polémica, ha tenido que mantener un enfoque firme. Por su parte, Nawat respondió con disculpas públicas.
La mexicana reconoció ante medios que había estado bajo presión y que su actitud se vio afectada por el estrés, pidiendo mejorar el trato hacia las concursantes. Aun así, su intervención dejó marca: el episodio alimentó el debate sobre dignidad, respeto y los límites del poder en certámenes internacionales de belleza.
A horas de la gran final, el carácter y la resiliencia de Fátima Bosch se convierten en parte de su narrativa: no solo es una candidata, sino una figura que ha puesto en tela de juicio el valor del respeto en un escenario global. Su paso por Miss Universo 2025 no solo será juzgado por su desempeño en pasarela, sino también por su dignidad frente a la adversidad.