Fuente: Agencia México
La NFL presentó oficialmente el logo del Super Bowl LXI, que corresponde al partido del campeonato de la temporada 2026 y que se disputará el 14 de febrero de 2027 en el SoFi Stadium de Inglewood, California, siguiendo la tradición de dar a conocer la identidad visual del evento con más de un año de anticipación.
El anuncio del nuevo emblema se realizó apenas horas después de la celebración del Super Bowl LX, donde los Seattle Seahawks derrotaron a los New England Patriots, marcando así la transición de atención de una edición a la preparación de la siguiente.
El diseño del logo destaca por una mezcla de colores que evocan elementos naturales característicos del sur de California: tonos naranjas en la parte superior que se funden con azules claros y acuamarinos en la parte inferior, creando una sensación visual que recuerda olas del mar y atardeceres costeros.
Aunque el logo es principalmente una pieza de identidad gráfica, como ocurre cada año, su presentación desencadenó una ola de especulaciones en redes sociales. Algunos aficionados han sugerido —en tono de broma o conspirativo— que la paleta de colores podría anticipar qué equipos llegarán al Super Bowl, asociando el naranja con franquicias como los Cincinnati Bengals, Denver Broncos o Miami Dolphins, y los tonos azules con clubes como los Chicago Bears, Seattle Seahawks o Los Angeles Chargers.
La NFL ha sido reiterativa en aclarar que los colores del logo no tienen relación alguna con los equipos finalistas y que únicamente están pensados para representar a la ciudad sede del evento. Sin embargo, esta práctica de analizar la simbología del logo y construir teorías sobre sus colores ya forma parte de la tradición previa al Super Bowl.
El SoFi Stadium, elegido como sede de este partido, es un recinto multiusos inaugurado en 2020 y considerado uno de los estadios más modernos del mundo, con una inversión estimada entre 5,000 y 5,500 millones de dólares. Es casa de Los Angeles Rams y Los Angeles Chargers, y ya fue sede del Super Bowl LVI en 2022, lo que convierte a la edición de 2027 en la segunda ocasión en menos de cinco años que recibe el acontecimiento.
Además de las características del recinto —que incluye un techo translúcido de ETFE y una pantalla envolvente “Oculus” de gran tamaño— el SoFi Stadium también será anfitrión de otros eventos deportivos de primer nivel, como partidos del Mundial de la FIFA 2026 y competencias de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, consolidando así su papel como epicentro global de espectáculos deportivos y culturales.
La selección de sede responde a un proceso en el que la NFL evalúa ciudades y estadios que cumplen con requisitos estrictos, tales como infraestructura, capacidad mínima de asistentes y condiciones logísticas adecuadas, y en el que los propietarios de las franquicias votan para garantizar una experiencia óptima para aficionados, medios y participantes.
Con la revelación del logo del Super Bowl LXI, la NFL da el pistoletazo de salida a la anticipación de una de las ediciones más esperadas, no solo por su regreso a Los Ángeles, sino por su contexto dentro de una era en la que eventos deportivos de gran magnitud continúan atrayendo audiencias globales y generando conversación mucho antes de que suene el silbato inicial.