Daddy Yankee (Ramón Luis Ayala Rodríguez) y su exesposa Mireddys González Castellanos alcanzaron un nuevo acuerdo en el Tribunal Federal para el Distrito de Puerto Rico que resuelve una disputa clave por la propiedad y uso de marcas registradas asociadas a la carrera del artista urbano.
Según la moción conjunta presentada el 17 de junio de 2026 por los abogados de ambas partes, González reconoció expresamente que marcas como Daddy Yankee, DY, El Cartel, Los Cangris, Big Boss, Legendaddy, Barrio Fino y otras vinculadas a la trayectoria profesional del intérprete pertenecen de manera exclusiva a Ayala Rodríguez o a sus entidades.
El pacto permite a Daddy Yankee utilizar, comercializar y proteger plenamente sus nombres artísticos y marcas sin restricciones por parte de su exesposa. Las partes solicitaron que el tribunal mantenga jurisdicción exclusiva para velar por su cumplimiento futuro.
Mireddys González renuncia a cualquier reclamación sobre estas marcas, pero el acuerdo no cierra por completo las tensiones: ella aún puede perseguir intereses relacionados con negocios o activos firmados antes del divorcio, en el marco de la división de bienes gananciales que se tramita en tribunales estatales de Puerto Rico. Este es el segundo caso federal que concluye favorablemente para el artista en esta saga legal.
Daddy Yankee y Mireddys González fueron novios de la secundaria, se casaron en 1995 y estuvieron juntos casi 30 años (29 de matrimonio legal). Tienen dos hijos: Jesaaelys (nacida en 1996) y un hijo varón.
La separación se anunció públicamente en diciembre de 2024. Daddy Yankee respondió a una petición de divorcio de Mireddys afirmando que habían intentado salvar el matrimonio sin éxito. El divorcio se formalizó en febrero de 2025.
Desde entonces, el proceso se complicó por la división de un imperio empresarial construido durante décadas, con corporaciones como El Cartel Records (fundada en 1997) y Los Cangris Inc., donde González había tenido roles ejecutivos.
Puntos clave del conflicto:
Acusaciones mutuas de incumplimientos, retiros no autorizados de fondos (alegadamente decenas de millones de dólares de cuentas corporativas) y violaciones de acuerdos previos.
En diciembre de 2024, Daddy Yankee presentó mociones de injunction alegando retiros no autorizados por alrededor de $100 millones ($80M de El Cartel y $20M de otra compañía). Alcanzaron un acuerdo parcial: él recuperó la presidencia de las empresas, se congelaron temporalmente $75 millones y se requirieron aprobaciones conjuntas para transacciones grandes.
En marzo de 2025, el artista demandó a González y su hermana Ayeicha por supuesta mala gestión, incumplimiento de deberes fiduciarios y difamación, buscando hasta $250 millones en daños.
Hubo acuerdos previos (incluyendo uno en octubre de 2025 sobre marcas), pero surgieron nuevas disputas, incluyendo una demanda de Mireddys por $50 millones alegando reversión de dividendos.
En 2026 continuaron audiencias en tribunales federales y estatales por marcas, bienes gananciales y otras reclamaciones. Mireddys ha buscado pensiones y divisiones significativas, citando el largo matrimonio y el patrimonio acumulado (estimado en cientos de millones para el artista).
Posibles consecuencias de no llegar a acuerdos incluían restricciones al uso del nombre artístico de Daddy Yankee (afectando giras, merchandising, música nueva), litigios prolongados costosos y mayor exposición pública de finanzas familiares.
La hija Jesaaelys ha aparecido en algunos contextos mediáticos apoyando a su madre, pero el foco principal ha sido la división económica y de propiedad intelectual.
Este nuevo acuerdo del 17 de junio de 2026 representa un avance importante para que Daddy Yankee proteja su legado en la música urbana, mientras las partes continúan resolviendo otros aspectos de la liquidación de bienes en tribunales locales.