Decenas de iguanas verdes quedaron temporalmente paralizadas y cayeron de los árboles en varias zonas del sur de Florida, Estados Unidos, tras un frente frío inusitado que provocó una bajada drástica de las temperaturas, generando imágenes virales en redes sociales donde parecen “muertas” sobre aceras y calles.
Las iguanas verdes, consideradas especie invasora no nativa en Florida, dependen del calor ambiental para regular su metabolismo y mantener actividad normal. Al ser reptiles de sangre fría, cuando la temperatura desciende por debajo de aproximadamente 10 °C (50 °F), su metabolismo se ralentiza significativamente hasta entrar en una condición conocida como cold stunning, un estado de torpor en el que pierden movilidad, se paralizan y pierden su agarre en ramas, provocando caídas desde los árboles.
Este fenómeno, inusual en un estado caracterizado por su clima cálido, se ha observado durante la reciente ola de frío polar que afectó el sureste de Estados Unidos y que llevó a Florida a registrar algunas de sus temperaturas más bajas en años recientes. Algunos reportes incluso describen que las temperaturas en algunas zonas fueron las más frías registradas en febrero en décadas, lo que contribuyó a que miles de iguanas quedaran inmóviles.
Aunque a simple vista las iguanas parecen muertas, especialistas en vida silvestre y veterinarios han explicado que muchas de ellas no sufren heridas graves y pueden recuperarse cuando las temperaturas se elevan nuevamente y sus funciones corporales se reactivan. La condición de torpor no es un síntoma de muerte, sino una reacción fisiológica de los reptiles al frío extremo.
La Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWC) reportó que cientos de iguanas fueron recogidas por residentes y entregadas a autoridades competentes, donde pueden ser atendidas o, en algunos casos, manejo humanitario de la especie invasora ha sido considerado bajo regulaciones locales. Más de mil iguanas paralizadas fueron entregadas a la FWC en un solo día durante la ola de frío, informó un medio local.
Organizaciones de conservación advierten que, aunque este fenómeno puede parecer dramático, no tendrá un impacto significativo en el control poblacional de iguanas, debido a que estos reptiles son muy prolíficos y tienden a recuperarse una vez que retornan condiciones climáticas más cálidas.
El evento ha llamado la atención de residentes y visitantes, quienes compartieron imágenes de iguanas en posiciones rígidas sobre aceras, céspedes o caminos. A pesar de su apariencia, las autoridades recomiendan no manipular los animales sin guía de especialistas, ya que pueden despertar bruscamente del estado de torpor y reaccionar de forma defensiva.