Durante la noche del jueves 5 de marzo, elementos de la Secretaría de Obras de la Ciudad de México colocaron vallas de metal alrededor de los edificios del Zócalo, a tan sólo tres días de la conmemoración del 8 de marzo y de las marchas que se realizarán por el Día de la Mujer.
Desde el inicio del mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum, se ha utilizado este recurso como blindaje del Palacio Nacional, a pesar de que la mandataria aseguró que se han hecho “muchos avances” para las mujeres en México. Desde el pasado 4 de marzo, la presidenta fue cuestionada sobre si se blindaría el Palacio Nacional, a lo que comentó que “era muy probable” debido a la presencia del bloque negro y grupos de choque durante las manifestaciones.
A lo largo de su administración, la presidenta ha asegurado que esta medida es en pro de la protección de las mujeres que asisten a la marcha, además de evitar confrontaciones con los cuerpos de seguridad que se despliegan durante las movilizaciones. No obstante, el objetivo principal de esta medida ha sido la protección de edificios históricos en contra de la iconoclasia distintiva de este movimiento.
Como parte de estas medidas de seguridad, también se anunció que durante el 8M, 400 mujeres, elementos de la Policía Capitalina acompañarán la marcha para salvaguardar la seguridad de las manifestantes.
En el contexto del 8M, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada dio a conocer que el 7 de marzo se colocará iluminación monumental en el zócalo capitalino debido a la conmemoración de ese día. Este anuncio fue blanco de diversas críticas de la opinión pública y actores políticos como: Alessandra Rojo de la Vega.
La alcaldesa de Cuauhtémoc reaccionó a la publicación a través de la red social X, donde cuestionó si “¿Nos darán la sorpresa de no poner vallas metálicas que reprimen, censuran y separan por primera vez?”. Aunque las críticas fueron claras, las vallas metálicas fueron colocadas a lo largo de la plancha del centro capitalino.
A sólo unos días del 8M, en México se ha registrado una creciente ola de violencia hacia jóvenes estudiantes, en especial del estado de Morelos. Durante las marchas para exigir justicia por los casos de las estudiantes desaparecidas de la Universidad Autónoma de Morelos, estudiantes demandaron que se les proporcionarán nuevas medidas de seguridad para salvaguardar su integridad; pues declararon que no se sienten protegidas al salir a las calles.
Ante estas declaraciones y con el panorama general de las mujeres en el país, queda la duda de si blindar el zócalo capitalino en realidad es la medida necesaria para proteger a las mujeres de México contra la violencia de género.