El presidente de Estados Unidos, Donald Trump celebró este lunes los avances en la liberación de presos políticos en Venezuela y agradeció públicamente al liderazgo de ese país, en especial a Delcy Rodríguez, por lo que calificó como un “gesto humanitario importante”. A través de su red social Truth Social, Trump aseguró que “Venezuela está liberando a sus presos políticos a un ritmo acelerado” y agregó que espera que “ese ritmo aumente en las próximas semanas” mientras continúa el proceso de excarcelaciones que se ha venido impulsando desde principios de enero.
El mensaje de Trump se emitió el mismo día en que el oficialismo venezolano, a través de dirigentes como Diosdado Cabello aseguró que hasta ahora se han excarcelado más de 800 personas desde finales de diciembre pasado, en el marco de lo que el gobierno califica como una “reconciliación nacional”.
No obstante, la situación sobre las cifras y la transparencia del proceso ha generado fuertes críticas y dudas. Organizaciones como Foro Penal, que monitorean el tema de los detenidos por motivos políticos en Venezuela, han verificado cifras considerablemente menores a las oficiales. Según esos datos, desde el 8 de enero pasado se habrían excarcelado 266 personas con carácter político, mientras que otras organizaciones estiman que cientos siguen detenidos, y que la verificación de liberaciones no incluye listas públicas ni detalles individuales.
En medio de este contexto político y mediático, varias familias de detenidos han intensificado sus protestas en Caracas y otras regiones. Una de las voces más visibles es la de Evelis Cano, madre del joven Jack Tantak Cano, quien fue arrestado el 27 de noviembre de 2025 y permanece detenido sin que se haya informado públicamente sobre su liberación o situación judicial. Evelis ha pasado 17 días en vigilia constante junto a un grupo de familiares frente al centro de reclusión Zona 7 de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en el sector de Boleíta en Caracas, encadenándose como forma de protesta para exigir respuestas claras y la excarcelación de su hijo y de otros presos políticos.
Desde ese lugar, Cano ha expresado con dureza su frustración ante lo que califica como silencio de las autoridades y falta de avances reales para la liberación de su hijo. “Mi nombre es Evelis Cano. Me acabo de encadenar por mi hijo y por todos los presos políticos. No hemos tenido respuesta alguna. Aquí lo que ha sucedido es un silencio que nos tiene desesperados” declaró, advirtiendo que podría radicalizar su protesta incluso con una huelga de hambre si no obtiene noticias concretas sobre la situación de los detenidos.
La madre también ha hablado del impacto emocional de la situación en las familias: afirma que varios niños están siendo atendidos por especialistas debido a cuadros de ansiedad y estrés provocados por la ausencia de sus padres, y ha pedido ayuda tanto a la sociedad venezolana como a la comunidad internacional para que la lucha por la libertad de los presos políticos no se detenga.
El caso de Jack Tantak Cano, quien fue detenido luego de ser señalado por su oposición al régimen anterior, se ha convertido en uno de los símbolos del reclamo de las madres y familiares, que aseguran que las liberaciones anunciadas por el gobierno son insuficientes y no reflejan la realidad de cientos de detenidos que permanecen tras las rejas sin información clara, lo cual alimenta la percepción de que se mantiene una estrategia de represión pese a los anuncios oficiales.
Organizaciones de derechos humanos, activistas y familiares señalan que aunque se han producido excarcelaciones, la falta de transparencia y listas oficiales han generado un debate intenso sobre el alcance real de las liberaciones y sobre cuántas de estas se traducen en libertad plena en contraste con lo que se ha descrito como una “puerta giratoria” de detenciones y excarcelaciones simultáneas en el país.
En este escenario, el pronunciamiento de Trump y las cifras oficiales del gobierno venezolano intentan mostrar avances en materia de derechos humanos como respuesta a la presión internacional, pero la exigencia de las familias subraya que quedan pendientes medidas concretas que garanticen la libertad y la seguridad jurídica de todos los presos políticos en Venezuela.