El actor y legislador federal Sergio Mayer solicitó licencia por tiempo indefinido a su cargo en la Cámara de Diputados para integrarse como participante a la edición estadounidense del reality show La Casa de los Famosos, producido por Telemundo. La decisión, confirmada por el propio actor a través de sus redes sociales y en el foro del programa, ha generado críticas tanto en el ámbito político como en la opinión pública.
De acuerdo con el Sistema de Información Legislativa, el periodo constitucional de Mayer como diputado federal concluye el 31 de agosto de 2027. Su suplente es Luis Morales Flores, comerciante de la Central de Abasto, quien deberá asumir las funciones legislativas mientras dure la ausencia del legislador propietario.
La licencia fue solicitada en el contexto de su incorporación como “habitante sorpresa” del programa, decisión que el propio Mayer promovió públicamente invitando a sus seguidores a respaldarlo durante su participación. En su presentación en el foro del reality afirmó que llegó para “hacer un infierno en la nueva Casa de los Famosos”, en alusión al llamado Team Infierno, grupo que le dio notoriedad en ediciones anteriores del formato.
El coordinador parlamentario de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, reveló que Mayer le comunicó desde dos semanas antes su intención de pedir licencia para participar en el programa. Según lo expresado por Monreal, el legislador consideró que era lo más conveniente separarse del cargo para evitar mantener simultáneamente su responsabilidad como diputado y su proyecto televisivo. El senador señaló que la decisión buscaba evitar cuestionamientos sobre el desempeño de sus funciones legislativas mientras se encontraba en el extranjero participando en el reality.
En lo que va de la 66 Legislatura, el diputado morenista ha presentado cinco iniciativas, ninguna de las cuales ha sido aprobada hasta el momento. Este balance legislativo ha sido uno de los principales argumentos de sus detractores, quienes previamente lo habían señalado por dedicar tiempo a comentar públicamente ediciones pasadas del mismo programa en lugar de concentrarse en su labor dentro de comisiones y trabajos parlamentarios.
La participación de un legislador en activo en un programa de entretenimiento ha reavivado el debate sobre la ética y la responsabilidad en el ejercicio del cargo público. Aunque la figura de la licencia es legal y está prevista en la normativa parlamentaria, el caso vuelve a poner sobre la mesa la discusión acerca de las prioridades y el compromiso de los representantes populares frente a sus electores.
Mayer, quien llegó a la Cámara de Diputados bajo las siglas de Morena, ha combinado en los últimos años su trayectoria artística con la política. Su regreso a la televisión, ahora con una separación formal del cargo, marca un nuevo episodio en una carrera pública caracterizada por la exposición mediática constante y la controversia.