El obispo Emmanuel Hana Shaleta, líder religioso de la Iglesia Católica caldea en Estados Unidos, fue detenido por autoridades del condado de San Diego, California, tras ser acusado de diversos delitos financieros y presunta conducta sexual inapropiada.
La detención ocurrió el 5 de marzo en el Aeropuerto Internacional de San Diego, California, cuando el religioso de 69 años presuntamente intentaba abandonar el país. Agentes de la Oficina del Sheriff del Condado de San Diego ejecutaron una orden judicial en su contra y lo trasladaron posteriormente a la Cárcel Central de San Diego.
De acuerdo con las autoridades, Shaleta enfrenta un total de 17 cargos penales: ocho por malversación de fondos, ocho por lavado de dinero y un cargo adicional por agravante de delitos de cuello blanco, una figura legal utilizada en California cuando el monto del fraude supera los 100 mil dólares.
Las investigaciones contra el religioso comenzaron formalmente el 19 de agosto de 2025, luego de que un representante de la Iglesia Caldea de San Pedro en El Cajón, California, presentara una denuncia ante las autoridades. La denuncia incluía documentos que señalaban posibles irregularidades en el manejo de recursos dentro de la diócesis. A partir de ese momento, el caso fue turnado a la Unidad de Fraude del Sheriff del Condado de San Diego, que inició una revisión detallada de los movimientos financieros de la iglesia.
Las indagatorias se centraron en retiros de dinero en efectivo y operaciones financieras sospechosas relacionadas con fondos de la parroquia y donaciones destinadas a obras de caridad. Investigadores detectaron que algunos pagos en efectivo que debían ingresar a las cuentas oficiales de la iglesia aparentemente fueron sustituidos por cheques emitidos desde cuentas destinadas a programas de asistencia para personas necesitadas. El monto del presunto fraude podría superar el millón de dólares, de acuerdo con reportes derivados de la investigación financiera.
Además de las acusaciones financieras, el caso también incluye señalamientos sobre la conducta personal del obispo. Un investigador privado, exagente del FBI, documentó durante varios meses los movimientos de Shaleta y detectó que cruzaba con frecuencia la frontera entre San Diego y Tijuana, Baja California, donde presuntamente acudía al Hong Kong Gentlemen’s Club, un conocido club de striptease de la zona. Según los reportes, el religioso habría visitado el establecimiento en múltiples ocasiones, incluso hasta una docena de veces en algunos meses.
Las sospechas sobre estas visitas también fueron parte de una investigación interna iniciada por el Vaticano en julio de 2025. Esa indagatoria eclesiástica fue delegada al arzobispo de Los Ángeles, José Gómez, quien supervisó la recopilación de información sobre las actividades financieras y personales del obispo.
Dentro de la investigación también se revisó la administración de un salón social propiedad de la parroquia que generaba ingresos por aproximadamente 33 mil 990 dólares mensuales. Registros financieros mostraron irregularidades en los pagos de renta, ya que en algunos casos los depósitos provenían de cuentas parroquiales destinadas a ayuda social, lo que despertó sospechas entre miembros del consejo financiero de la iglesia.
Tras su arresto, Shaleta fue ingresado a la Cárcel Central de San Diego. Un juez fijó una fianza de 125 mil dólares, aunque su liberación no es automática debido a una orden judicial que exige demostrar que el dinero de la fianza no proviene de actividades ilícitas.
Antes de su detención, el religioso negó públicamente las acusaciones en su contra y aseguró que nunca había malversado dinero de la iglesia, argumentando que las denuncias formaban parte de una campaña mediática en su contra. También afirmó que algunos recursos cuestionados fueron entregados directamente a familias necesitadas.
El caso continúa bajo investigación por parte de las autoridades estadounidenses, que buscan determinar el alcance total del presunto desfalco y si existen otras personas involucradas en el manejo irregular de los fondos.