Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo advirtió que el gobierno federal podría rechazar la solicitud de detención con fines de extradición presentada por autoridades de Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, si no se entregan pruebas que sustenten las acusaciones por presuntos vínculos con la delincuencia organizada.
Durante su conferencia matutina de este lunes, la mandataria fue enfática al señalar que cualquier procedimiento de extradición debe estar respaldado por evidencias suficientes y cumplir con los mecanismos legales establecidos entre ambos países.
“Si Estados Unidos no entrega las pruebas, puede rechazarse esa solicitud de detención urgente, independientemente de la investigación que lleve a cabo la Fiscalía General de la República”, sostuvo Sheinbaum.
La presidenta explicó que la petición enviada por una oficina del Departamento de Justicia estadounidense corresponde a una solicitud de detención provisional con fines de extradición, pero aclaró que Washington también tiene la opción de iniciar formalmente un juicio de extradición. Sin embargo, en cualquiera de los escenarios, insistió, deberá presentar elementos probatorios que justifiquen las acusaciones.
El caso ha generado tensiones diplomáticas desde que autoridades estadounidenses señalaron a Rocha Moya y a otros funcionarios y exfuncionarios sinaloenses por supuestos nexos con organizaciones criminales. Desde entonces, el gobierno mexicano ha solicitado de manera reiterada que se entreguen pruebas concretas para sustentar dichas imputaciones.
Sheinbaum reiteró que su administración no protegerá a ninguna persona que haya cometido delitos, pero subrayó que tampoco permitirá acciones que vulneren el debido proceso o la soberanía nacional. La mandataria ha sostenido en diversas ocasiones que, sin evidencias claras, las acusaciones podrían interpretarse como un asunto de carácter político.
Asimismo, recordó que Estados Unidos ha rechazado en el pasado solicitudes mexicanas de detención con fines de extradición por falta de pruebas, por lo que exigió reciprocidad en la aplicación de los acuerdos bilaterales de cooperación judicial.
Mientras tanto, la Fiscalía General de la República mantiene abiertas las investigaciones correspondientes y el gobierno federal continúa a la espera de que las autoridades estadounidenses remitan la información que respalde formalmente las acusaciones contra el mandatario sinaloense y los demás implicados.