Como parte de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, padres y familiares de víctimas de feminicidio y violencia de género asistieron a la marcha para demandar justicia por las jóvenes que han buscado durante años, y que hasta el día de hoy, las autoridades no les han dado respuestas acerca de paradero.
El pasado 8 de marzo, la marea morada volvió a invadir las calles principales de la Ciudad de México, desde Paseo de la Reforma hasta el Zócalo Capitalino. Los contingentes comenzaron su recorrido desde las 11:30 y poco a poco las avenidas se llenaron de mujeres que exigían un alto a la violencia en contra de las mujeres.
Sin embargo, las historias de las mujeres y padres de familias que asistieron a la marcha no iniciaron ahí, sino mucho antes. Iniciaron cada mañana cuando las mujeres salen de su casa para dirigirse a la escuela o a la universidad. Iniciaron cuando una madre se quedó esperando toda la madrugada a que su hija volviera a su hogar. Iniciaron cuando la incertidumbre de saber si tu ser querido está seguro. dondequiera que se encuentre. Y sobre todo, iniciaron cuando las mujeres se sienten desprotegidas en cada rincón de la Ciudad de México.
Las consignas que se escucharon en la marcha y los carteles que llevaban las asistentes fueron muestra de esto. A través de estos elementos, las mujeres exigieron justicia por todas las desaparecidas, por los feminicidios y por la violencia sistemática que viven las mujeres en su día a día.
Además, fueron los familiares de las víctimas de este tipo de violencia quienes se encargaron de dar voz a sus historias y de difundir sus casos durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Entre la marcha y las mujeres que asisten a ella, ya existen rostros conocidos que se han encargado de acompañar esta lucha durante varias décadas. Tal es el caso de: José Luis Castillo Carreón, quien busca a su hija Esmeralda Castillo Rincón desde 2009.
Esmeralda desapareció en Ciudad Juárez a la edad de 14 años y desde el 19 de mayo del mismo año, su papá no ha dejado de buscarla y de exigir. A lo largo de estos últimos 16 años, José Luis Carreón se convirtió en un representante del activismo a favor de las mujeres. Incluso en las marchas, ya es apodado “el padre de todas” pues se ha encargado de acompañar a las jóvenes que asisten al 8M y que han sido víctimas de violencia de género.
Debido a su labor por visibilizar la desaparición de su hija y a su vez, la de muchas mujeres, fue reconocido con un doctorado Honoris Causa en 2025 por el Instituto de Estudios Superiores de Chihuahua. El reconocimiento buscó destacar los 16 años de lucha incansable con respecto a su activismo a favor de defender los derechos de las mujeres y darle visibilidad a feminicidios y desapariciones en México.
Desafortunadamente, la historia de José Luis no es la única que destacó en las movilizaciones, ya que son decenas de madres buscadoras que asisten a la marcha a exigir justicia por sus hijas. En 2017, desapareció Pamela Gallardo, hija de María del Carmen Volante, quien el día de ayer asistió a la marcha para demandar justicia por la falta de eficacia en la investigación de mujeres que han desaparecido.
María del Carmen mencionó que lleva nueve años en la búsqueda de su hija, y que así se mantendrá hasta no obtener respuestas por parte de las autoridades correspondientes. “Nuestras hijas desaparecen, nuestra niñez sigue en peligro” argumentó María respecto a la falta de respuestas por parte del Estado.
La lucha de esta madre no sólo es durante el 8M, pues ella ha organizado más de 400 jornadas de búsqueda en la zona del Ajusco, Ciudad de México, lugar donde fue vista Pamela por última vez.
Este no es el único caso donde los familiares tienen que tomar acciones por falta de respuestas de las autoridades. Claudia Torres, tía de la fallecida Daniela Itzel Rodríguez, denunció durante las movilizaciones que su sobrina había sido víctima de feminicidio y no de suicidio, como se los hicieron saber las autoridades correspondientes.
La Fiscalía General dictaminó que la muerte de Daniela había sido decisión de la joven; sin embargo, de acuerdo a las investigaciones de sus familiares, la joven fue lanzada de un sexto piso en los primeros días de enero de 2022. Claudia Torres declaró que la Fiscalía no realizó su trabajo como lo debía de hacer, pues hubo falta de indicios en la investigación.
Por otro lado, Olivia, la madre de Ximena López Rosales de 17 años, dijo que jamás se imaginó vivir algo así, ya que su hija desapareció el 16 de octubre de 2025 después de salir de su domicilio en la alcaldía Tlalpan. Hasta el día de hoy, las autoridades no le han dado pruebas de que Ximena siga con vida o de que se encuentre bien. A esto, Olivia agregó que existe una carpeta activa en la fiscalía, no obstante, los procesos son “lentos” a pesar de que se tienen avances.
“No soy la única, somos muchas mujeres luchando por nuestras hijas y nuestros hijos…” fue lo que dijo Olivia para cerrar su entrevista. Cada año son más los padres de familia que asisten a la marcha para demandar y exigir justicia por sus familiares. Así como cada año, son más las mujeres desaparecidas o que han sido violentadas por causas de género. La marcha del 8M se convirtió en un lugar donde las historias de distintas mujeres convergen para demandar justicia y protección para todas las mujeres, y así continuará mientras no se tomen acciones de prevención para poner un alto a este tipo de violencia.