Un video captado por cámaras de seguridad en la alcaldía Benito Juárez, en la Ciudad de México, se volvió viral en redes sociales al mostrar a un hombre de entre 50 y 60 años que sufre una descarga eléctrica tras intentar ingresar por la fuerza a un domicilio.
En las imágenes se observa al hombre, vestido con camisa blanca, mientras mantiene una llamada telefónica con quien identifica como su jefe. Durante la conversación, la persona al otro lado de la línea le da instrucciones precisas para entrar al inmueble. Primero le ordena patear la puerta. El hombre obedece y golpea en repetidas ocasiones, al menos cinco veces, sin lograr abrirla. Al notar que no cede, explica que probablemente hay algo bloqueándola desde el interior, pero su interlocutor insiste en que continúe, incluso reclamándole que no lo escucha golpear con suficiente fuerza.
Tras varios intentos fallidos, el hombre advierte que patrullas policiales están circulando por la zona. Aun así, la presión continúa desde la llamada. Minutos después, decide intentar otra vía de acceso y comienza a trepar una pared perimetral. Antes de hacerlo, se le escucha advertir que hay un señalamiento de alta tensión, lo que sugiere que era consciente del riesgo. Pese a ello, intenta escalar y recibe una descarga eléctrica que lo hace caer de forma violenta. En el audio se le escucha decir con dolor que sí tenía corriente.
Posteriormente, el hombre explica a su supuesto jefe que recibió una descarga y que la caída fue consecuencia de ello, pero la persona en la llamada parece no creerle y le insiste en que lo intente nuevamente. El afectado responde que le dio toques y que lo aventó la electricidad. El video finaliza con el paso de una patrulla y una imagen en la que el hombre aparece detenido. Hasta el momento no hay información oficial que confirme su identidad ni las circunstancias exactas de su detención.
En redes sociales, algunos usuarios han sugerido que el caso podría estar relacionado con una modalidad de extorsión telefónica conocida coloquialmente como “el patrón” o “la patrona”. Este tipo de fraude es real y ha sido documentado por autoridades en México durante varios años. Consiste en que delincuentes llaman a empleados, generalmente de negocios o domicilios, haciéndose pasar por el dueño, jefe o un superior. Aprovechan momentos de confusión o urgencia para dar órdenes, que pueden ir desde entregar dinero en efectivo hasta realizar depósitos o incluso sacar objetos de valor. En muchos casos, los estafadores utilizan un tono autoritario y generan presión psicológica para evitar que la víctima verifique la información.
Aunque esta modalidad suele enfocarse en obtener dinero o bienes, en algunos casos también implica manipulación para que la víctima realice acciones sin cuestionar, lo que podría explicar por qué el hombre del video seguía instrucciones pese al riesgo evidente. Sin embargo, no existe confirmación oficial de que este incidente esté directamente vinculado con ese tipo de extorsión, por lo que la versión sigue siendo una hipótesis.