El 19 de abril, cuatro elementos de seguridad murieron en un accidente automovilístico en Chihuahua; en el caso ha existido una serie de inconsistencias, pues dos de los agentes eran estadounidenses y se presume que estaban adscritos a la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Aunque las autoridades de Chihuahua han asegurado que solo estaban en el estado para realizar labores de entrenamiento, la presidenta Claudia Sheinbaum ha intentado comunicarse con ellos y no lo ha logrado.
Entre los agentes fallecidos se encuentran el director regional de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua, Pedro Ramón Oseguera Cervantes, y su escolta, Manuela Genaro Méndez Monte, además de los dos agentes que trabajaban para la CIA.
El accidente tuvo lugar después de que se realizó un operativo en la zona de desmantelamiento de laboratorios de producción de opioides, que presuntamente estaban vinculados al Cártel de Sinaloa.
En su posicionamiento ante el caso, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que ni el Poder Ejecutivo ni el Senado de la República tenían conocimiento de la presencia de los dos agentes de Estados Unidos en el país. De acuerdo con la Constitución mexicana, el Senado de la República cuenta con la facultad de aprobar cualquier ingreso de fuerzas armadas extranjeras al país, pero en este caso no se tramitó ninguna solicitud.
Esto después de que César Jáuregui Moreno, fiscal estatal de Chihuahua, aseguró que los dos elementos de la CIA solo realizaban una capacitación de manejo de drones a los elementos de seguridad del estado.
Ante la serie de inconsistencias del caso, el Senado de la República decidió llamar a María Eugenia Campos Galván, gobernadora de Chihuahua, a comparecer en el pleno de la Cámara Alta el próximo 28 de abril, para esclarecer la presencia de los elementos estadounidenses en México.
En la conferencia de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que había llamado en distintas ocasiones a la gobernadora de Chihuahua para que le hiciera llegar los detalles de la operación; sin embargo, Maru Campos, perteneciente al Partido Acción Nacional (PAN), no atendió a su llamado. Sheinbaum remarcó que tuvo contacto con su jefe de oficina, pero es Campos quien tiene el deber de explicar el motivo de que los agentes de Estados Unidos entraran a México sin la autorización del Ejecutivo Federal.
Claudia Sheinbaum aseguró que “hubo una falta del gobierno estatal porque está en contra de la Constitución”. Además, mencionó que el Gobierno estadounidense también debió haber comunicado sobre el accionar de sus agentes en el país.
En investigaciones de medios de comunicación se encontró que los dos agentes fallecidos de Estados Unidos portaban uniformes de la AEI para mimetizarse con los elementos de seguridad mexicanos, a lo que el gobierno federal aseguró que se podría poner en riesgo la relación construida en la cual la “cooperación sin intervención” prevalece.
Debido a la inseguridad que las organizaciones criminales han generado en México y en Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha sugerido en distintas ocasiones que las fuerzas estadounidenses intervengan en México. En respuesta a esto, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado su rechazo hacia esa medida, pues mencionó que eso “violaría la soberanía mexicana”.
La presidenta aseguró que María Campos sostendrá una reunión con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, para que se trate el caso con autoridades federales. No obstante, puntualizó que su objetivo es entablar una comunicación directa con la gobernadora y el fiscal de Chihuahua.
Ante esto, María Campos solicitó formalmente un encuentro con la presidenta para explicar cómo fue que se desarrolló el operativo en el que presuntamente colaboraron los agentes de la CIA y cuáles fueron los hechos posteriores que causaron la serie de desinformación en cuanto al caso.