La imagen de su propio bebé señalando una fotografía de su padre, Carlos Manzo, ha conmovido profundamente a la sociedad mexicana y simboliza la tragedia que dejó el asesinato del exalcalde de Uruapan, Michoacán, quien era padre de familia y figura pública. El gesto espontáneo del menor se ha compartido en redes sociales como recordatorio del impacto humano detrás de un caso que aún sigue generando dudas.
¿Qué pasó y cómo van las investigaciones en torno al homicidio?
El 1 de noviembre de 2025, durante el tradicional Festival de las Velas por el Día de Muertos en el centro de Uruapan, Manzo fue asesinado a balazos frente a decenas de personas, mientras compartía con la comunidad y su familia. Un joven de apenas 17 años fue identificado como el autor material del ataque, aunque fue abatido en el lugar por escoltas.
Desde entonces, las investigaciones han seguido su curso. En las últimas semanas, las autoridades han anunciado la captura de otro presunto implicado, identificado por su participación en un grupo de WhatsApp. Este individuo se suma a los otros detenidos por la Fiscalía, que suman al menos diez personas relacionadas con la agresión.
Según la fiscalía estatal, el chat de mensajería fue clave para coordinar el ataque, lo que ha permitido seguir pistas sobre la cadena de responsabilidades.
A pesar de los arrestos y los avances, las investigaciones continúan para determinar la posible participación de más personas y las motivaciones detrás del asesinato. La viuda de Manzo, Grecia Quiroz, quien asumió la alcaldía, ha insistido en que el caso no quedará impune y que se hará justicia en honor a su esposo.
En medio de todo, la imagen del pequeño señalando a su padre en una fotografía recuerda que detrás de cada cifra o arresto hay una familia que sigue sufriendo la ausencia de un ser querido.