El movimiento Amnistía Internacional, que lucha para poner fin a los abusos contra los derechos humanos, advirtió un repunte del 10% en desapariciones forzadas en México, después del hallazgo de cuerpos en Ciudad de México. El colectivo exigió una respuesta a las autoridades mexicanas.
Tras el hallazgo de más de mil restos óseos en los límites de Tláhuac y Chalco, Amnistía Internacional (AI) hizo un llamado al Gobierno de México a realizar medidas integrales para atender la crisis de desaparecidos que se vive en el país. La localización de los restos humanos se dio en la laguna de La Habana, Tláhuac, y la jornada de búsqueda se realizó por parte de colectivos de familiares de personas desaparecidas.
En cuanto a estos hallazgos, Amnistía Internacional reclamó al Gobierno de la Ciudad de México una lista de exigencias. En primera instancia, el colectivo demandó que se dé continuación a las labores de búsqueda en dicha zona con mayor recurso humano y técnico, e incluir la participación de la Comisión de Búsqueda.
Se incentivó a que las autoridades capitalinas realizaran las labores de identificación de manera digna y pronta de cada uno de los restos humanos que fueron hallados. Se pidió que se proteja el perímetro de la zona en la que se localizaron los restos y se brinde protección a las familias buscadoras.
Por último, Amnistía Internacional puntualizó que se debe dar información y transparencia a las familias en el proceso de identificación de los restos óseos.
El movimiento a favor de los derechos humanos también hizo saber que este hallazgo evidenció uno de los puntos expuestos en su informe “Desaparecer Otra Vez”, publicado el 8 de julio de 2025. En este documento se detalló que en ese entonces se enfrentaba una crisis, pues la cifra de desaparecidos ascendía a 128 mil personas. Hoy las personas desaparecidas superan las 133 mil en México.
Entre los puntos que expone el documento, se detalló que, ante la deficiente búsqueda y localización de personas por parte del Estado mexicano, las familias de personas desaparecidas son quienes han liderado las labores de búsqueda de sus seres queridos. En la mayoría de los casos, son mujeres quienes lideran estas jornadas para exigir verdad, justicia y reparación.
La organización internacional también señaló que, en su mayoría, buscar a una persona desaparecida resulta una actividad riesgosa en México, en la que los familiares ponen en peligro su vida con tal de encontrar respuestas que el Gobierno no les da.
Expuso que, como ya lo había señalado la Corte Interamericana de Derechos Humanos (IDH), el deber del Estado mexicano, en cuanto a la investigación del paradero de personas desaparecidas, es garantizar la búsqueda de manera sistemática y debe contar con los recursos humanos, técnicos y científicos adecuados e idóneos para la localización pronta de las personas.
Para concluir con su posicionamiento, Amnistía Internacional exhortó a las autoridades mexicanas a establecer una estrategia de comunicación con los familiares de las víctimas, que se acuerde un marco de acciones coordinadas y se solicite la cooperación con otros Estados, de ser necesario. Agregó que la Corte IDH estableció que “la debida diligencia también se extiende a la búsqueda, recuperación y eventual identificación de los restos óseos humanos recuperados”.
Hallan más de mil restos óseos en jornadas de búsqueda en CDMX
En un lapso del martes 7 al jueves 9 de abril, colectivos de familias buscadoras de la capital del país y el Estado de México reportaron el hallazgo de 1,076 restos humanos y fragmentos en los límites territoriales de la Alcaldía Tláhuac y el municipio de Chalco.
En las jornadas participaron los colectivos Una Luz en el Camino, Hasta Encontrarles CDMX, Mariposas Buscando Corazones y Justicia, Voces de la Ausencia, Lirios Buscadores Izcalli y familias independientes que buscan a personas desaparecidas.
En un comunicado manifestaron su “profunda consternación y alarma ante la gravedad de los hallazgos”. Los colectivos calificaron el hecho como una emergencia forense en la zona, pues se ha convertido en un escenario de dolor para muchas familias mexicanas y expusieron que la crisis requiere atención inmediata.
Aseguraron que la ubicación estratégica y la complejidad del terreno no deben ser una excusa para que las autoridades se demoren en los procesos de búsqueda y resguardo de la zona, pues la crisis forense es de “dimensiones incalculables”.
Además, exigieron que las jornadas de búsqueda se amplíen, que exista transparencia forense, seguridad y resguardo, así como un mecanismo de información directa entre autoridades y familias buscadoras. Señalaron que el Estado tiene la obligación de garantizar el derecho a la verdad y justicia.