La oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos llevó a cabo una revisión el pasado domingo 19 de abril, en la que se encontró un cargamento de armas que tenían como destino México. En el hallazgo se localizó un lanzacohetes de tipo RPG. El operativo se realizó en el puerto de Nogales, cerca de Tucson, Arizona.
La CBP realizó una inspección de rutina en un automóvil de la marca Lexus que planeaba cruzar la frontera entre México y Estados Unidos; sin embargo, en la revisión se encontró un lanzagranadas propulsado por cohete y otras docenas de armas. En el interior del carro, los elementos de seguridad hallaron debajo de los asientos un tubo de lanzacohetes RPG, cuatro rifles Avtomat Kalashnikova (AK), 16 rifles AK, 24 cargadores de rifle, 16 culatas de rifle, 20 empuñaduras de pistola y otras piezas de armas.
De acuerdo con las autoridades de Aduanas, el operativo demostró la magnitud del negocio de tráfico de armas en la frontera con Estados Unidos y los volúmenes que se pueden transportar en un solo vehículo si este no es registrado por elementos de seguridad. Los funcionarios de la CBP señalaron la preocupación por el poderío militar que tienen los cárteles y el flujo de armamento de Estados Unidos hacia México.
El subcomisario interino de la CBP, Ron Vitiello, mencionó que “bajo el sólido liderazgo del presidente Donald J. Trump y del secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, nuestros agentes de primera línea de la CBP utilizaron una combinación eficaz de experiencia en inspecciones y tecnología para encontrar estas armas e impedir que cayeran en manos de los cárteles”.
Vitiello afirmó que la CBP impidió que todo este armamento peligroso causara estragos en la población mexicana. En el informe no se especificó si el contenido del Lexus estaba directamente relacionado con un cártel de México.
Según la oficina de Aduanas, el auto era conducido por una mujer, de la que se desconoce su identidad. Sin embargo, fue acusada del delito de contrabando de mercancías desde Estados Unidos, lo que podría representar una pena de al menos 10 años de prisión. Hasta el momento, solo se tiene conocimiento de que la mujer iba acompañada de tres menores de edad, los cuales fueron entregados a un familiar.
Carlos González, director interino de operaciones de campo de la CBP, elogió la labor de los agentes fronterizos para detener dicho envío. “Cada día, los agentes de la CBP trabajan en primera línea, desmantelando activamente las organizaciones criminales transnacionales que desestabilizan la región”, mencionó. Además, reiteró el compromiso de la oficina de Aduanas para proteger las fronteras estadounidenses.
Por su lado, Timothy Courchaine, fiscal del distrito de Arizona, destacó que ese tipo de confiscaciones evidencian la capacidad e intención violenta de los grupos criminales. Aseguró que las autoridades de Estados Unidos continuarán colaborando para ponerle un alto al tráfico de armas en las fronteras.