La elegancia mexicana brilló en Europa. El patinador artístico Donovan Carrillo acaparó reflectores al desfilar en la pasarela oficial rumbo a los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, donde se presentaron los uniformes de las distintas delegaciones nacionales. Sin embargo, el mexicano no estuvo solo: otros representantes tricolores también formaron parte del evento, confirmando la presencia de México en uno de los escenarios más simbólicos que unen deporte, identidad y diseño.
El desfile, celebrado en Milán —capital mundial de la moda—, fue organizado como parte de las actividades previas a la justa olímpica y tuvo como objetivo mostrar la indumentaria oficial que vestirán los atletas durante la competencia. En ese contexto, Carrillo desfiló con porte y seguridad, convirtiéndose en uno de los atletas más aplaudidos del evento y reafirmando su estatus como uno de los rostros más reconocidos del deporte mexicano a nivel internacional.
Junto a él apareció Sarah Schleper, esquiadora alpina y una de las atletas más experimentadas de la delegación mexicana, quien también lució el uniforme nacional en la pasarela. Su participación confirmó que México no solo estuvo representado por una figura, sino por un equipo que simboliza constancia, disciplina y orgullo nacional.
Aunque no todos los integrantes de la delegación participaron directamente en la pasarela, el evento sirvió para visibilizar a los atletas que competirán en Milano 2026 y para posicionar a México dentro del discurso olímpico contemporáneo, donde la moda, la cultura y el deporte convergen.
La presencia mexicana en Milán envía un mensaje claro: México también tiene un lugar en los Juegos Olímpicos de Invierno, no solo por sus resultados deportivos, sino por su identidad, su estética y sus historias de perseverancia. En una pasarela dominada por potencias invernales, el tricolor logró destacar y hacerse notar.