La Guardia Civil ha detenido a dos hombres de 31 y 25 años como presuntos responsables de un delito de homicidio imprudente por la muerte de un joven de 23 años ocurrida el 13 de junio de 2025 en un parque eólico situado en Quintanilla Sobresierra, en la provincia de Burgos, España.
Los hechos se remontan a la noche del viernes 13 de junio, cuando la víctima se encontraba acampando junto a los ahora detenidos en una zona al aire libre dentro de un extenso parque eólico. Según la investigación oficial, los tres accedieron a uno de los aerogeneradores con la intención de alcanzar la zona más elevada de la estructura, una práctica vinculada al llamado “urbex”, abreviatura de exploración urbana, que consiste en acceder a lugares industriales o abandonados para explorarlos o documentarlos gráficamente, generalmente sin autorización.
De acuerdo con las diligencias, los implicados forzaron una rejilla de ventilación situada a unos tres metros de altura para introducirse en el interior de la turbina. El objetivo, según se ha podido determinar, era fotografiarse y continuar el ascenso dentro del molino. En ese contexto, el joven de 23 años se introdujo por el hueco abierto.
La investigación sostiene que, una vez dentro, las rejillas fueron recolocadas y atornilladas desde el exterior. Los investigadores han concluido que esa acción solo pudo realizarse con intervención humana desde fuera de la estructura y que impidió a la víctima salir. Atrapado en el interior del aerogenerador, el joven sufrió una descarga eléctrica que le causó la muerte alrededor de las 22:30 horas (local).
A raíz de estos hechos, la Guardia Civil ha imputado a los dos hombres un presunto delito de homicidio imprudente al considerar que la conducta desarrollada generó una situación de riesgo extremo que terminó con el fallecimiento del joven. Además, también se les atribuye un delito de daños por los desperfectos ocasionados en la infraestructura del parque eólico, concretamente por la manipulación y forzado de los elementos de acceso del aerogenerador.
El caso ha vuelto a la actualidad casi un año después de los hechos debido a este avance en la investigación y a la formalización de las detenciones, que transforman el suceso de un aparente accidente a un procedimiento penal con responsabilidades concretas.
En relación con la familia del fallecido, la madre del joven ha manifestado públicamente que considera innecesaria e injusta la detención de los dos hombres. Según sus declaraciones recogidas por medios de comunicación, entiende que se trató de un accidente derivado de una imprudencia compartida y no de una acción intencionada para causar daño, y ha expresado que no desea que los implicados ingresen en prisión por lo ocurrido.
Por su parte, la Guardia Civil ha confirmado que la investigación se ha desarrollado durante meses con el objetivo de esclarecer con precisión la secuencia de los hechos, la manipulación de la estructura y las circunstancias en que el joven quedó atrapado en el interior del aerogenerador. Las diligencias han sido puestas a disposición de la autoridad judicial competente, que será la encargada de determinar el alcance de la responsabilidad penal.