La Red Consular de México reportó graves condiciones de hacinamiento en los centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Los cónsules acudieron a dichos lugares por orden directa de la presidenta Claudia Sheinbaum, luego de que se reportara el fallecimiento de al menos 15 connacionales que se encontraban detenidos en estos centros.
El 15 de abril la Presidenta ordenó a la red realizar visitas diarias a los centros de detención para supervisar las condiciones bajo las que se encontraban los mexicanos detenidos por ICE y para garantizar los derechos humanos de los connacionales.
Tras fortalecer sus visitas, los cónsules advirtieron que en los centros existen condiciones de escasa atención médica, ambientes insalubres y un retraso en los procesos de deportación de los migrantes a México.
Después de la instrucción de Claudia Sheinbaum, se realizaron más de 220 visitas a los centros de ICE en los que se encuentran detenidos los migrantes mexicanos, esto permitió dibujar un panorama más amplio de las condiciones bajo las que se encuentran todos los connacionales. De acuerdo con la información, actualmente hay más de 170 mil mexicanos bajo custodia de ICE.
Los cónsules mexicanos reportaron que en el centro Otay Mesa, de California, existen deficiencias estructurales persistentes, en las que se incluye la falta de atención médica, alimentación insuficiente e infraestructura precaria.
Entre otro de los hallazgos de la Red Consular, se observó que el tiempo en el que una persona se mantiene detenida en los centros de ICE se extendió hasta 44 días, lo que superó los límites previos a los que ahora se marcan en las exenciones legales que entraron en vigor en 2025. Esto ha impactado de manera negativa en la salud psicológica y física de los detenidos.
Por otro lado, se dio a conocer que una gran parte de los mexicanos detenidos no tienen antecedentes criminales, por lo que se desmintió las versiones oficiales del Gobierno de Estados Unidos sobre que ICE ha priorizado la detención de “perfiles peligrosos”.
Sobre el estado de salud de los detenidos, informaron que hay personas que padecen de enfermedades crónicas, como hipertensión y diabetes, que no se lo han informado a las autoridades por temor a tener represalias; por lo que no han tenido seguimiento médico.
Además reportaron una preocupación especial sobre la estancia de mujeres embarazadas en los centros, pues tampoco han tenido seguimiento sobre su embarazo mientras permanecen detenidas por ICE.
Por último resaltaron que la separación familiar que han enfrentado los migrantes también ha tenido un impacto negativo en los detenidos, pues les ha desencadenado daños psicológicos especialmente a menores de edad que son separados de sus padres o familias, en general.
La visitas de los cónsules a los centros de detención de ICE responden al aumento de fallecimientos de mexicanos en dichos lugares, el último caso reportado ocurrió el 11 de abril en el Centro Correccional de Winn en Luisiana. Se dio a conocer que un connacional fue hallado sin signos vitales en su celda y al ser trasladado a un hospital se confirmó su muerte.
El Gobierno mexicano ha reiterado su preocupación por los 15 fallecidos detenidos en estos centros y la importancia de que se esclarezcan los hechos ocurridos que derivaron en la muerte de los mexicanos.