Ciudad de México.- La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, denunció haber sido víctima de una agresión junto con integrantes de su equipo de trabajo durante un operativo de supervisión realizado en la Zona Rosa, donde autoridades buscaban notificar a comerciantes sobre presuntas irregularidades relacionadas con la ocupación del espacio público.
A través de redes sociales, la edil aseguró que el ataque ocurrió cuando personal de la alcaldía acudió al lugar para realizar labores de verificación del comercio en vía pública. Según su versión, un grupo de personas los confrontó y posteriormente los agredió con palos, piedras y otros objetos, dejando varios trabajadores lesionados.
“Nos agarraron a palazos”, expresó la alcaldesa en un video difundido en internet, donde mostró golpes visibles en el rostro y relató que algunos colaboradores habrían sufrido lesiones de consideración. También señaló que durante los hechos fueron sustraídos teléfonos celulares pertenecientes a miembros de su equipo.
Rojo de la Vega afirmó que la intervención tenía como objetivo revisar el crecimiento del comercio ambulante en la zona, el cual, aseguró, “está abusando brutalmente del espacio público”. Indicó que la administración local busca recuperar áreas destinadas al libre tránsito de peatones y garantizar el orden en uno de los corredores turísticos y comerciales más importantes de la capital.
La alcaldesa responsabilizó públicamente a grupos vinculados con la diputada local Diana Sánchez Barrios, con quien mantiene diferencias políticas relacionadas con el control y regulación del comercio informal en la demarcación. La legisladora rechazó los señalamientos y, a través de redes sociales, calificó las acusaciones como un supuesto “montaje”.
Tras los hechos, la funcionaria acudió ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México para presentar una denuncia formal y solicitar que se investigue a los responsables. Asimismo, rechazó la versión preliminar que catalogó el incidente como una riña, al sostener que se trató de una agresión planeada contra servidores públicos que realizaban funciones oficiales.
El incidente reavivó la disputa entre autoridades de la alcaldía Cuauhtémoc y organizaciones de comerciantes ambulantes, un conflicto que durante los últimos meses ha generado enfrentamientos por la regulación del espacio público en distintas zonas de la capital.