Un ciudadano estadounidense identificado como Grant Gail fue detenido el domingo 14 de junio en el norte de Bogotá, Colombia, luego de que un video grabado por personas que se encontraban en la zona se difundiera rápidamente en redes sociales y generara sospechas de un posible delito de abuso sexual contra uno de los menores que se encontraban bajo su cuidado. El caso provocó una fuerte reacción pública, movilización de ciudadanos frente al edificio donde se encontraba el extranjero y una amplia cobertura mediática en Colombia.
Los hechos ocurrieron en el sector de Chicó Navarra, en Bogotá. De acuerdo con los primeros reportes, varias personas observaron una escena en el balcón de un apartamento y consideraron que podría tratarse de una situación de agresión sexual contra un niño. Tras las denuncias ciudadanas, la Policía Nacional acudió al lugar e intervino de manera inmediata.
Durante el procedimiento, las autoridades encontraron a tres menores de edad en el inmueble: un adolescente de 15 años y dos niños de 7 y 4 años. Los tres fueron puestos bajo protección institucional y trasladados a centros especializados para recibir valoración médica, psicológica y acompañamiento profesional mientras avanzaban las investigaciones.
Las primeras informaciones indicaban que los menores estaban vinculados a un proceso de adopción internacional y que Grant Gail se encontraba junto a su esposa en Colombia. Diversos medios señalaron que el ciudadano estadounidense había adoptado o se encontraba en etapa avanzada de adopción de los tres hermanos, situación que posteriormente pasó a revisión por parte de las autoridades competentes para verificar todos los procedimientos realizados.
La captura del ciudadano estadounidense provocó una fuerte indignación pública debido a que inicialmente se creyó que el video mostraba una conducta ilícita contra uno de los niños. Mientras avanzaban las diligencias, la Fiscalía, la Policía y organismos de protección infantil iniciaron la recopilación de testimonios, evaluaciones médicas y análisis de contexto para establecer con precisión qué había ocurrido.
Como parte de las actuaciones iniciales, los tres menores fueron sometidos a valoraciones integrales de salud física y emocional. Según los reportes preliminares divulgados posteriormente por autoridades y citados por diversos medios colombianos, los exámenes realizados no habrían encontrado indicios de agresión física de carácter sexual en los niños. La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Astrid Cáceres, informó que los resultados preliminares permitían descartar inicialmente evidencia física compatible con ese tipo de hechos, aunque las investigaciones continuaban para esclarecer completamente el caso.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reaccionó inicialmente al caso en medio de la conmoción pública. Sin embargo, conforme avanzaron las verificaciones oficiales y se conocieron los primeros resultados de las evaluaciones practicadas a los menores, el mandatario publicó un nuevo mensaje en la red social X en el que aseguró que la información disponible hasta ese momento apuntaba a una versión distinta de la que había circulado inicialmente.
Petro afirmó que, de acuerdo con los datos preliminares que había recibido, el ciudadano estadounidense “al parecer no violó” a ninguno de los menores. El mandatario explicó que la situación observada en el balcón habría estado relacionada con un incidente en el que uno de los niños presentó un problema al comer y que el adulto lo habría sacado al exterior mientras lo auxiliaba. Según esa versión, las imágenes grabadas desde la calle generaron una interpretación equivocada de lo que estaba ocurriendo.
El presidente también señaló que la sociedad colombiana debía conocer los nuevos elementos surgidos durante la investigación porque, según expresó, su compromiso era con la verdad. Incluso manifestó que, si la inocencia del ciudadano estadounidense terminaba siendo confirmada por las autoridades judiciales, deberían garantizarse plenamente sus derechos. Petro sostuvo además que el caso demostraba los riesgos de emitir conclusiones definitivas antes de que concluyan las investigaciones oficiales.
Paralelamente, la Procuraduría General de la Nación anunció una vigilancia especial sobre el proceso para determinar cómo los tres menores habían quedado bajo el cuidado del ciudadano extranjero y verificar que todos los procedimientos relacionados con la adopción internacional se hubieran realizado conforme a la normativa colombiana. La entidad informó que también revisaría las actuaciones de las instituciones involucradas en el proceso.
El caso pasó en pocas horas de ser considerado por la opinión pública como un presunto episodio grave contra un menor a convertirse en una investigación compleja centrada en verificar qué ocurrió realmente en el apartamento, cuál era la situación jurídica de los tres hermanos y si el procedimiento de adopción internacional cumplió con todos los requisitos legales exigidos por el Estado colombiano. Al cierre de los reportes más recientes, no existía una determinación judicial definitiva que acreditara la comisión de un delito derivado de los hechos captados en el video que originó la denuncia, por lo que Grant Gail fue puesto en libertad.