La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México confirmó que el hombre asesinado la noche del pasado 21 de diciembre en el restaurante Luaü de la Zona Rosa, en la colonia Juárez de la alcaldía Cuauhtémoc, es Óscar Noé Medina González, alias “El Panu”, presunto integrante de alto rango de la facción Los Chapitos del Cártel de Sinaloa y considerado mano derecha de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. La identificación de la víctima se realizó mediante peritajes de huellas dactilares después de que inicialmente hubo confusión sobre su identidad.
Según las investigaciones de la Fiscalía, Medina González se encontraba en el restaurante en compañía de familiares cuando un individuo vestido con ropa oscura, gorra y cubrebocas se le acercó y le disparó en repetidas ocasiones con un arma de fuego provocando su muerte e hiriendo a otra persona. Las primeras indagatorias apuntan a un ataque directo; después de los disparos el agresor huyó del lugar sin que hasta el momento se tenga una captura relacionada con estos hechos.
Las autoridades mexicanas abrieron una carpeta de investigación por el delito de homicidio calificado y continúan con las diligencias para esclarecer el móvil del crimen, identificar y detener a los responsables. Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y peritos en criminalística recabaron indicios en el sitio y acordonaron la zona tras el ataque.
En Estados Unidos, el Departamento de Justicia y la Administración para el Control de Drogas (DEA) mantenía una orden de búsqueda contra “El Panu”, ofreciendo una recompensa de hasta cuatro millones de dólares por información que condujera a su arresto o condena por delitos relacionados con el tráfico internacional de drogas y su presunto rol operativo dentro del Cártel de Sinaloa.
Además de las hipótesis relacionadas con disputas internas en el crimen organizado y enfrentamientos entre facciones rivales, ha cobrado fuerza una versión no confirmada oficialmente que vincula el homicidio de El Panu con una posible venganza familiar. Según diversas fuentes, la ejecución podría estar relacionada con el asesinato de su propio sobrino, Alan Zamudio, un creador de contenido y músico cuyo cuerpo fue hallado en septiembre de 2024 en Culiacán tras haber sido ejecutado en medio de enfrentamientos entre grupos delictivos.
De acuerdo con esta versión que circula en Sinaloa y que ha sido difundida en medios y redes sociales, El Panu habría tenido alguna responsabilidad en el asesinato de Alan Zamudio, quien era su sobrino político y cuya muerte se dio en el contexto de la guerra entre facciones como Los Chapitos y La Mayiza. Los familiares de Alan, a través de audios en redes sociales, señalaron críticas hacia El Panu por no protegerlo pese a las amenazas que enfrentaba por su lealtad a su tío y a causa de la participación de su padre en grupos rivales. Esta hipótesis, aunque no confirmada por autoridades, ha sido mencionada como posible móvil del ataque contra El Panu.
Medina González era considerado uno de los operadores más cercanos a los líderes de Los Chapitos y presuntamente jefe de su aparato de seguridad, con influencia en la coordinación de sicarios y logística de la organización criminal.