El pasado 20 de mayo, autoridades nigerianas detuvieron a tres ciudadanos mexicanos durante un operativo en el que se desmanteló el laboratorio industrial de metanfetamina más grande descubierto en el país africano. La detención de los tres hombres reveló cómo los grupos del crimen organizado mexicanos han expandido sus actividades ilícitas hacia diversos países del mundo.
De acuerdo con la Agencia Nacional de Control de Drogas de Nigeria, en el despliegue los elementos de seguridad detuvieron a otras seis personas e incautaron productos químicos, como metanfetamina cristalina, cuyo valor asciende a 363 millones de dólares. El operativo incluyó dos redadas en inmuebles de un barrio de lujo del estado de Lagos.
Los tres mexicanos fueron identificados como Nemecto Martínez Félix, de 46 años; Jesús López Valles, de 40; y Juan Carlos Torrero, de 51. De acuerdo con la Agencia, los sujetos eran “expertos técnicos” que se trasladaron a África para instalar y operar el laboratorio.
El general de brigada Mohammed Buba Marwa explicó que se trataba de un “sofisticado sindicato transnacional de producción de metanfetamina dirigido conjuntamente por un cártel de drogas nigeriano y sus homólogos mexicanos”. Además, dijo que no solo se dedicaban al tráfico de drogas, sino que también fabricaban cantidades a escala industrial de sustancias ilícitas letales.
Este hecho no es el único ocurrido en África en los últimos meses, pues una semana antes de las redadas en Lagos, cuatro mexicanos fueron arrestados en un operativo en una plantación de metanfetamina en un pueblo agrícola de la provincia del Noroeste de Sudáfrica.
En el despliegue de seguridad, las autoridades sudafricanas lograron incautar más de 481 kilogramos de metanfetamina y desmantelaron un laboratorio de drogas, cuyo valor estimado fue de 60.6 millones de dólares. Las autoridades señalaron que este es el cuarto laboratorio descubierto con presuntos vínculos con grupos delictivos de México.
Según Al Jazeera, Julian Rademeyer, investigador del crimen organizado, afirmó que “los miembros de los cárteles mexicanos otorgan franquicias y trasladan químicos a zonas rurales remotas y granjas en África”.
Los cárteles mexicanos han puesto especial atención en África Occidental debido a que es un punto importante de tránsito hacia Europa. Estos grupos delictivos aprovechan los buques portacontenedores, la escasa vigilancia portuaria y la fragmentada seguridad marítima para transportar drogas y químicos a través de rutas comerciales.
De acuerdo con analistas en el tema, los cárteles mexicanos decidieron trasladar sus operaciones debido al fortalecimiento de medidas en el combate al crimen organizado que se han tomado en Centroamérica y Norteamérica.
En Nigeria, la primera vez que se reportó la presencia de cárteles mexicanos en su territorio fue en 2016 y, desde entonces, los grupos criminales han intensificado su presencia para producir y distribuir cocaína, metanfetamina y otras drogas hacia Europa. Otros países en los que los cárteles tienen presencia son Costa de Marfil, Ghana, Guinea y Sierra Leona.