La detención de Isaí “N”, alias “El Chinacate”, quien fue identificado como sobrino de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, evidenció el desmantelamiento que las autoridades mexicanas y estadounidenses llevan a cabo del Cártel de Sinaloa, para poner fin al imperio que construyó su exlíder, quien ahora cumple una cadena perpetua en una prisión de Estados Unidos.
Medios de comunicación estadounidenses resaltaron que agentes federales antidrogas de México y Estados Unidos se encuentran desentrañando las redes que estableció Guzmán Loera por décadas, antes de ser arrestado. En las acciones de combate contra el cártel mexicano se han logrado capturas desde productores hasta distribuidores de droga que trabajaban para el grupo del crimen organizado.
La última detención respecto a este desmantelamiento fue la de Isaí “N”, la cual se llevó a cabo gracias a trabajos de inteligencia realizados por la Secretaría de la Defensa Nacional. La captura se efectuó en el municipio de Nogales, Sonora, en un domicilio de la colonia Casa Blanca.
En su arresto se desplegó un operativo de elementos de la Fiscalía General de la República (FGR), la Agencia de Investigación Criminal, la Guardia Nacional (GN) y otras instituciones del Gabinete de Seguridad federal.
El sujeto cuenta con una orden de extradición a Estados Unidos, debido a que fue identificado como operador logístico de un grupo que se encargaba de producir y distribuir drogas sintéticas hacia el país norteamericano y Costa Rica.
Se tiene conocimiento de que sus principales funciones dentro de la organización eran la coordinación logística de la producción y distribución de drogas. Derivado de sus actividades dentro del crimen organizado, Isaí “N” fue acusado de delitos relacionados con delincuencia organizada y contra la salud. Además, durante su detención se incautaron dos armas largas y cartuchos.
En una entrevista para NBC Chicago, Mike Gannon, exfuncionario de la Administración para el Control de Drogas (DEA), reiteró que las autoridades estadounidenses están “ejerciendo una enorme presión sobre México y otros países para que capturen a estas personas y nos las entreguen para su extradición”.
Advirtió que las acciones realizadas en los últimos meses contra los grupos del crimen organizado deben “enviar un mensaje” a los narcotraficantes de que “sus días están contados” dentro de las actividades ilícitas.
Gannon afirmó que la razón de las constantes detenciones de capos del crimen organizado se debe a la coordinación de inteligencia e investigación entre los gobiernos de Claudia Sheinbaum y Donald Trump. Además, recordó que la administración estadounidense ha asegurado que si las autoridades mexicanas no hacen su trabajo, entonces ellos lo harán.