La violencia volvió a instalarse en la Secundaria Diurna No. 324 “Alfonso Caso”, en la alcaldía Tláhuac. La tarde en que terminaron las clases, lo que parecía una pelea entre adolescentes terminó en un ataque con arma blanca que hoy mantiene a Jeremy, de 15 años, en estado grave, mientras que Diego, de 14 años, fue detenido por autoridades capitalinas.
De acuerdo con los reportes y el material videográfico difundido, la agresión ocurrió a las afueras del plantel, cuando ambos estudiantes comenzaron a golpearse. En cuestión de segundos, la confrontación escaló: Diego sacó un arma blanca y comenzó a apuñalar a Jeremy. En el video se observa cómo el joven herido intenta retroceder mientras la sangre se hace visible en su ropa, hasta que cae y compañeros comienzan a gritar pidiendo ayuda.
Elementos de emergencia acudieron al lugar y trasladaron a Jeremy a un hospital, donde permanece en estado de salud grave, luchando por su vida. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México confirmó que el agresor fue detenido y puesto a disposición de las autoridades correspondientes para determinar su situación jurídica, al tratarse de un menor de edad.
La abuela de Jeremy, visiblemente afectada, declaró que su nieto había sido víctima de conflictos previos y pidió que el caso no quede impune. Exigió justicia y cuestionó que la agresión se haya dado fuera del plantel sin intervención inmediata que pudiera evitar la gravedad del ataque. La familia sostiene que Jeremy no llevaba ningún arma y que la agresión fue directa y desproporcionada.
Mientras el adolescente permanece hospitalizado, familiares y vecinos han comenzado a exigir mayor vigilancia en la zona y protocolos más estrictos para prevenir este tipo de hechos a la salida de clases.
El caso ocurre apenas meses después de otro episodio de violencia que colocó a la misma secundaria en el centro de la atención pública. En octubre de 2025, Nicole, una estudiante de 12 años, fue brutalmente golpeada por compañeras y por adultos en las inmediaciones del plantel, luego de que, según se denunció, fuera acosada por “usar tenis pirata”. La menor terminó hospitalizada y el caso desató indignación por la falta de intervención oportuna ante situaciones de bullying.
Ese antecedente vuelve a pesar sobre la Secundaria 324. Dos hechos mediáticos en menos de un año colocan al plantel bajo cuestionamiento respecto a sus mecanismos de prevención de violencia escolar y seguimiento de conflictos entre alumnos.
Al tratarse de menores de edad, el proceso contra Diego se desarrollará bajo el Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes, que contempla medidas diferenciadas según la gravedad del delito y la edad del imputado. Sin embargo, la gravedad de las lesiones podría implicar consecuencias jurídicas severas dentro del marco legal aplicable.
Más allá del proceso penal, el caso reabre un debate urgente: la violencia entre adolescentes que escala fuera del aula, la circulación de armas blancas y la falta de contención institucional antes de que los conflictos se conviertan en tragedias.
Jeremy permanece hospitalizado. Su estado es delicado. Y en Tláhuac, la comunidad escolar enfrenta nuevamente la misma pregunta que quedó pendiente desde octubre: qué falló y quién debe responder antes de que el siguiente caso sea irreversible.