Ciudad de México.— La activista y defensora de derechos humanos Samara Martínez denunció públicamente a la aerolínea Viva Aerobus por presunta discriminación en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), luego de que —asegura— se le impidiera abordar un vuelo debido a que portaba un dispositivo médico indispensable para tratar su insuficiencia renal en etapa terminal.
El caso generó indignación en redes sociales y abrió nuevamente el debate sobre la falta de protocolos en aerolíneas mexicanas para atender a pasajeros con enfermedades crónicas, discapacidad o necesidades médicas especiales.
De acuerdo con el testimonio difundido por la propia activista en redes sociales, Samara había adquirido con anticipación un vuelo con destino a Chihuahua; sin embargo, al llegar al aeropuerto, personal de la aerolínea le informó que no podía viajar debido al equipo médico que utiliza diariamente para mantenerse con vida.
Martínez explicó que el dispositivo forma parte esencial de su tratamiento por insuficiencia renal terminal y que incluso propuso alternativas para transportarlo durante el vuelo, incluyendo llevarlo consigo en cabina. Pese a ello, afirmó que la empresa le negó el acceso al avión.
“Me discriminaron por estar enferma”, expresó la activista en un video que rápidamente se viralizó en plataformas digitales. También señaló que no recibió apoyo, orientación clara ni una solución inmediata por parte del personal de la aerolínea.
La situación, además del impacto emocional, representó un problema económico y médico para la activista. Según denunció, no le ofrecieron reembolso ni una alternativa de traslado, lo que la obligaría a desembolsar alrededor de 11 mil pesos para adquirir otro boleto y reorganizar su viaje.
Tras lo ocurrido, Samara Martínez solicitó la intervención del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), con el objetivo de que se investigue no solo la negativa del servicio, sino también presuntos comentarios discriminatorios realizados por empleados de la aerolínea relacionados con su condición médica.
La activista aseguró que este tipo de situaciones evidencian la falta de preparación y sensibilidad en algunas compañías aéreas para atender a personas con condiciones de salud complejas. Además, cuestionó qué sucede con quienes no cuentan con los recursos económicos suficientes para enfrentar este tipo de incidentes.
Samara Martínez es periodista, catedrática y una de las voces más visibles en México en la lucha por la legalización de la eutanasia y el derecho a una muerte digna. Desde los 17 años enfrenta diversos problemas de salud, entre ellos insuficiencia renal terminal, condición que la obliga a someterse a diálisis diaria y tratamientos constantes.
También es impulsora de la llamada “Ley Trasciende”, una iniciativa que busca regular la eutanasia en México bajo criterios médicos, éticos y legales. Su activismo ha ganado notoriedad nacional en los últimos años por visibilizar las dificultades que enfrentan las personas con enfermedades terminales.
Luego de que el caso se viralizara, Viva Aerobus contactó a la activista mediante redes sociales para solicitar más información y dar seguimiento a lo ocurrido. La empresa lamentó la situación y aseguró que revisará sus protocolos para futuros casos similares. Hasta el momento, no ha emitido un posicionamiento público más amplio sobre la denuncia.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre accesibilidad, derechos humanos y trato digno en aeropuertos y aerolíneas mexicanas, especialmente para pasajeros con enfermedades crónicas o discapacidad, quienes constantemente denuncian obstáculos para poder viajar en igualdad de condiciones.