Una fractura más se hace presente entre las filas del oficialismo, pues la ley contra la herencia de cargos públicos que ha sido impulsada energéticamente por la presidenta Claudia Sheinbaum y que debía entrar en vigor para el 2027 durante las elecciones intermedias del sexenio, no ha pasado la aprobación del Congreso y se ha postergado hasta 2030.
Y mientras que algunos apuntan al Partido Verde por el atraso en la aprobación de esta ley, muchos otros señalan directamente a figuras de Morena como los son Adán Augusto López y Ricardo Monreal, pues se han mostrado bastante complacidos con la prórroga.
Ahora con las recientes declaraciones del senador Saúl Monreal Ávila, quien es hermano de Ricardo y David Monreal Ávila, que son el líder de Morena en la Cámara de Diputados y gobernador de Zacatecas respectivamente; en las que anunció que buscará la candidatura del partido para suceder a su hermano como gobernador del estado, ha puesto en evidencia que los principios que pregona Morena no necesariamente son acatados por sus propios militantes.
El senador se ha excusado con el argumento de que “no hay estatuto que esté por encima de la voluntad del pueblo” además advirtió que Morena debe cuidar la selección de candidatos, pues de lo contrario podrían perder la gubernatura de Zacatecas y amenazó con buscar la candidatura de la gubernatura bajo el apoyo de otro partido político si Morena decide no apoyarlo, recordando lo que hizo su hermano Ricardo Monreal en los 90’s cuando renunció al PRI y ganó la gubernatura de Zacatecas bajo el apadrinamiento del PRD.
Saúl Monreal también usó al pueblo como excusa pues con el respaldo de sus simpatizantes justificó sus acciones mencionando que es la voluntad y decisión del mismo pueblo quien lo perfila como posible sucesor a la gubernatura del estado, poniendo sobre la mesa la idea de que negarle la candidatura sería una “actitud excluyente” que pondría en riesgo el perder Zacatecas al dividir a la militancia y a al electorado.
De esta forma, la familia Monreal se convierte en uno de los mayores inconvenientes para el mismo Morena y su autodenominada Cuarta Transformación ya que pone en duda la dureza con la que aplican sus propias reglas como la del antinepotismo que prohíbe específicamente que una persona se postule para suceder un cargo ocupado ya por un miembro de su misma familia.
Este caso pone en evidencia cómo el problema del nepotismo afecta a todos los partidos políticos, iniciando con el mismo Morena que actualmente tiene un poder casi total en todos los niveles de gobierno, pero además expone la dificultad que la propia presidenta enfrenta para imponerse a figuras de su propio partido.
Ante la polémica, se le cuestionó directamente sobre este caso y las declaraciones del senador Saúl Monreal a la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia de prensa mañanera el dia de hoy a lo que respondió que, ella personalmente había enviado dos reformas constitucionales al Congreso que fueron aprobadas con las cuales se prohíbe la herencia de cargos de elección popular de cualquier tipo y la reelección para todos los partidos políticos, pero que se aplicarán a partir del 2030 de forma general aunque Morena acordó acatar esa reforma desde el 2027, finalmente añadió que las acciones y declaraciones de Monreal están mal y que son incorrectas, pero sin embargo mencionó que si de verdad quiere la gubernatura del estado “que se espere 6 años” pues según sus palabras “aun es joven’.