
¿Cuántos restos, como los de Francisca, permanecerán en los servicios forenses, sin ser identificados y, por lo tanto, sin poder brindar el amargo consuelo a sus familiares de recibir un entierro digno?
Parece que, además de los desaparecidos de las fosas clandestinas, están los desaparecidos del SEMEFO… Igual de difíciles de encontrar.