Los mexicanos no creen que el accidente del Tren Interoceánico, en donde 14 personas murieron, en el Istmo de Oaxaca, sea culpa del conductor de la unidad.
Mientras el Gobierno de México insiste en que debido al exceso de velocidad, los vagones del Tren de la Línea X en Oaxaca, descarrilaron.
Como diría el clásico de la Cuatro Té, pero los mexicanos tienen otros datos y también otra perspectiva sobre la tragedia en el Interoceánico.
De acuerdo con un acercamiento con la gente que hizo la agencia “Polister”: el 51 por ciento de los mexicanos cree que culpar al chofer, responde a una forma de evitar responsabilidades mayores.
Mientras que un 18.03 por ciento, piensa que sí fue objetiva la decisión de privar de la libertad al conductor del tren interoceánico que se accidentó. Entre las víctimas una menor de seis años, identificada como Elena. Ella sólo quería conocer el tren y viajar entre los vagones, otras 13 personas más que solo disfrutaban el viaje en temporada vacacional murieron.
Pero esa versión de que el chofer tuvo la culpa, no la cree la gran parte de México, entre ellos especialistas y expertos en temas ferroviarios. Todos ven fallas en la infraestructura principalmente, porque el tren tiene 50 años de uso y los vagones 25 años además de las vías de tren, que de igual manera, se encuentran en cuestión e investigación por sus probables fallas.
Nadie cree que el chofer haya tenido la culpa y diría el clásico pagan justos por pecadores se ha señalado al hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, de haber actuado por omisión ante las fallas previas detectadas en ese tramo del tren interoceánico pues él, Gonzalo López Beltrán, era supervisor honorífico en esta obra.
Se habían expuesto, por parte de la Auditoria Superior de la Federación (ASF), irregularidades en rieles, balasto y otras partes por lo que el conductor, según voces de oposición se convirtió en un chivo expiatorio.
Hoy están detenidos: tanto el chofer y el despachador, ambos identificados como Felipe “N” y Ricardo “N”, quienes deberán exponer su versión ante las autoridades correspondientes en tanto, hasta la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, busca sacar del punto mediático al hijo del expresidente, el protegido, Gonzalo López Beltrán.
No solamente el reforma, sino que los mexicanos no creen la versión de la cuarta transformación, y tampoco los expertos y especialistas.