La líder opositora venezolana María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz, lanzó fuertes declaraciones contra Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta interina de Venezuela tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en un operativo militar de Estados Unidos. En una entrevista con la cadena estadounidense Fox News, Machado describió a Rodríguez como una figura profundamente ligada al viejo régimen y cuestionó su papel en cualquier proceso de transición democrática.
Machado afirmó que Delcy Rodríguez “es una de las principales arquitectas de la tortura, la persecución, la corrupción y el narcotráfico” es aliada de Rusia, China e Iran durante los años de gobierno chavista, y aseguró que su liderazgo carece de legitimidad tanto dentro del país como a nivel internacional. Según la dirigente, la nueva presidenta interina no es una figura en la que los inversores o la comunidad global puedan confiar, además de ser ampliamente rechazada por el pueblo venezolano.
La dirigente opositora destacó que, pese a las expectativas de que ella asumiera un papel preponderante tras la detención de Maduro acusado de narcotráfico y ahora enjuiciado en Nueva York, la administración estadounidense optó por respaldar a Rodríguez en el corto plazo, lo que ha generado tensiones dentro de los sectores democráticos venezolanos.
Machado prometió regresar “lo antes posible” a Venezuela para colaborar en la búsqueda de una salida democrática al conflicto político. Aseguró que, en unas elecciones libres y transparentes, la oposición lograría un resultado abrumador, con más del 90 por ciento de apoyo popular. Además, insistió en que la transición real exige el desmantelamiento completo de las estructuras criminales y de represión que, según ella, han sustentado al chavismo durante décadas.
La situación política en Venezuela sigue siendo incierta. La captura de Maduro, que marcó un hito en la historia del país, no ha despejado las tensiones internas. Por un lado, el gobierno interino de Rodríguez intenta consolidar su autoridad en medio de un contexto de militarización y control estatal. Por otro lado, la oposición, con Machado como figura emblemática, continúa denunciando la persistencia de prácticas autoritarias y llama a la comunidad internacional a no normalizar la presencia de figuras que, a su juicio, representan una continuación del pasado represivo.
La pugna por la legitimidad política y el control institucional en Venezuela plantea un desafío complejo para la estabilidad del país y la reconstrucción democrática, en un contexto donde actores internos y externos juegan un papel clave.