La pasión por la literatura es lo que llevó a Agustín Monsreal a ser el actual Premio Nacional de Literatura y Arte del 2 025, eso fue lo que dijo en entrevista con un diario nacional mexicano.
“Seguir con una pasión indeclinable ha rendido un fruto muy valioso”, dijo el escrito en esa entrevista al exponer que ese galardón no sólo es para él, sino también para todos sus maestros en la literatura.
El escritor expone que este galardón expone que los trabajos y esfuerzos siempre tienen una recompensa y para él este premio es una prueba sólida sobre lo que significa el fruto del trabajo.
“Qué manera de despertarlo a uno, caray: el trabajo no ha sido en vano”, dice el escritor a La Jornada en una entrevista que ya está en redes sociales.
El escritos explica en esta entrevista que si bien el premio lo recibe él directamente, este mismo tiene un peso muy fuerte para todos lo que ya no están y que fueron parte importante en su carrera como escritor.
De acuerdo con el texto que comparte este diario nacional, el jurado que entrega este premio consideró el lenguaje utilizado y su gran fuerza y pesos en lo culto y narrativo. Así como su aporte a la formación humana y literaria de varias generaciones.
Ese vínculo profundo con la palabra tiene un origen inesperado. Hasta los siete años, contó, fue completamente mudo. “Lo único que decía era ‘cocolizo’”, recordó con humor. Creció rodeado por mujeres, escuchándolas hablar y acumulando palabras en silencio. Cuando finalmente comenzó a expresarse, lo hizo con un vocabulario que sorprendió a todos.
Aunque llegó tarde a la literatura –en una casa sin libros y sin tradición lectora–, el teatro fue su puerta de entrada. A los 21 años estudió actuación y tuvo su primer contacto profundo con los clásicos griegos.