Un medio tiempo totalmente distinto, Bad Bunny aprovechó el reflector para lanzar un mensaje de Paz y Unidad entre pueblos latinos y Estados Unidos.
Lo diferente: el espectáculo fue prácticamente en su totalidad en español, dando un mensaje claro de apoyo a la comunidad latina que vive en Estados Unidos y es golpeada por las políticas migratorias de Donald Trump.
El mensaje fue claro desde el inicio, el puertoriqueño NO se presentó con su nombre artístico; dejó de lado “Bad Bunny” y se presentó como Benito Antonio Martínez Ocasio. También dio la bienvenida al “Espectáculo del medio tiempo del Súper Tazón”, quitando el tradicional nombre del “The Super Bowl Halftime Show ”.
La música sonó más fuerte que cualquier discurso. En uno de los escenarios más grandes y vistos del mundo, Bad Bunny recordó que la cultura latina es identidad, es memoria y juega un papel importantísimo en Estados Unidos..
¿Cuál fue el mensaje? En tiempos donde la administración Trump está construyendo muros sociales, exclusión y una muy clara polarización, el puertorriqueño lanzó un llamado para unir las culturas latinas que han ganado gran terreno en Estados Unidos y que han forjado el presente de ese país con mano de obra y sueños por cumplir.
El mensaje fue impulsado por los dos invitados con los que contó Benito, uno de ellos, el boricua Ricky Marin, quien interpretó 'Lo que le pasó a Hawaii', canción que aborda la gentrificación y la pérdida cultural en Puerto Rico, usando Hawaii como advertencia. A este show se sumó la cantante estadounidense Lady Gaga, quien pese a nacer en Estados Unidos, interpretó la canción “Die with a smile” adaptada al género salsa y hasta bailó al estilo latinoamericano en el escenario.
Pero si algo quedó claro es que a Donald Trump, presidente de Estados Unidos, definitivamente NO le gustó el show y mucho menos el mensaje. A través de Truth Social, el republicano escribió: “El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl es absolutamente terrible, ¡uno de los peores de la historia! No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia. Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante. Este "espectáculo" es una bofetada a nuestro país. No hay nada inspirador en este desastre de espectáculo de medio tiempo; recibirá excelentes críticas de los medios de comunicación falsos, porque no tienen ni idea de lo que está sucediendo en el mundo real. Y, por cierto, la NFL debería reemplazar de inmediato su ridícula nueva regla de inicio”.
Se trató de un mensaje directo, a través de redes sociales y que dejó al descubierto que esta presentación llena de simbolismos le dolió. Pero precisamente anticipando el mensaje que se daría en español, y sumando a la polarización de la sociedad, se organizó un concierto alternativo promovido como respuesta directa a la actuación del cantante puertorriqueño.
La disputa cultural y política fue clara. Se anunció el llamado “All American Halftime Show”, un evento musical paralelo impulsado por la organización conservadora Turning Point USA. La iniciativa fue presentada como una alternativa al espectáculo oficial de la NFL y se transmitió de manera simultánea a través de plataformas digitales.
Algunos adeptos que acudieron al estadio decidieron no voltear a ver el espectáculo de medio tiempo y decidieron colocar esta transmisión alterna en su propio celular.
Pese a la división social que se pudo respirar en las gradas, el mensaje de amor, unidad y respeto traspasó fronteras. Bad Bunny logró hacer ruido hasta los pasillos de la Casa Blanca que retumbaron al ritmo de la música latina. El tema llegó incluso a la mañanera del pueblo, donde la presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó el mensaje impulsado por el boricua.