En Suecia, un hombre de 62 años prostituyó a su esposa de 2022 hasta 2025, por lo que fue arrestado en octubre del mismo año. Hasta ahora, el hombre se ha declarado inocente, pero aún está en espera de que inicie su proceso.
El sujeto fue acusado por su esposa de proxenetismo agravado, múltiples violaciones y agresión en contra de la víctima. De acuerdo con la información, el hombre ofreció los servicios sexuales de su esposa a más de 120 hombres a cambio de dinero. La mujer fue descrita como vulnerable y con adicción a las drogas.
Los cargos presentados al hombre, el 30 de marzo, incluyeron ocho violaciones, cuatro intentos de violación y cuatro agresiones. Se tiene conocimiento, por parte de la fiscal Ida Annerstedt, que en un inicio la mujer accedió a vender servicios sexuales; sin embargo, el hombre pasó sus límites. Es por esto que las acusaciones por violación o intento de violación se refieren a las ocasiones en que la víctima no accedía a hacer lo que su marido le exigía.
La investigación reveló que el hombre drogó sistemáticamente a la víctima, lo que le provocó una adicción a los estupefacientes; además, colocó cámaras de seguridad en toda su casa para vigilarla. Fue así como el sujeto sometió a la mujer a realizar encuentros sexuales forzados entre el 11 de agosto de 2022 y el 21 de octubre de 2025, fecha en la que el agresor fue detenido.
Entre los métodos que utilizaba el sujeto para vender a su esposa se incluían la publicidad en línea, la concretación de citas con hombres desconocidos y forzarla a realizar actos sexuales en videos publicados en internet para atraer clientes.
Según la Fiscalía, el acusado se nombró a sí mismo como “el monstruo” y en distintas ocasiones amenazó con quemarla viva y cortarle los dedos si no cumplía con lo que le demandaba hacer. El hombre de 62 años fue vinculado como un miembro de alto rango de “Hell’s Angels” (Los Ángeles del Infierno), grupo de moteros que se ha asociado con actos delictivos en distintos países.
Se dio a conocer que el hombre ya había sido condenado anteriormente por los delitos de maltrato y coerción, por los que cumplió una pena de cinco meses de cárcel. Además, según informes, el acusado ya había sido investigado dos años antes de la denuncia por abusos contra su esposa; sin embargo, el caso fue cerrado en su momento.
Por otro lado, las autoridades suecas ya lograron identificar a los 120 hombres sospechosos de pagar por tener relaciones sexuales con la víctima, y 26 de estos ya han sido formalmente acusados. El proceso se mantiene bajo secreto de sumario para la recopilación de pruebas de grabaciones y testimonios de los encuentros.
Está previsto que el juicio se lleve a cabo el próximo lunes 13 de abril, y la abogada de la víctima, Silvia Ingolfsdottir, aseguró que su clienta espera que su caso pronto reciba justicia por los “graves” delitos de los que fue víctima.
En redes sociales se ligó este caso al de Gisèle Pelicot, en Francia, quien fue drogada durante una década por su entonces esposo para permitir que decenas de hombres acudieran a su hogar a violarla mientras ella estaba inconsciente por los efectos de los estupefacientes. El agresor de Pelicot grababa las agresiones hacia la víctima y, a diferencia del caso de Suecia, no recibía un intercambio monetario.
Gisèle Pelicot exigió que su juicio fuera público para romper el estigma que existe sobre las víctimas de violencia sexual. Por su parte, el agresor recibió una pena de 20 años en prisión por violación agravada y otros delitos. Además, otros 50 hombres fueron condenados por el mismo delito, por participar en los encuentros en los que Pelicot se encontraba inconsciente y en los que posteriormente fue violada.