Un insólito incidente ocurrido en un restaurante de comida asiática en San José, California se volvió viral en redes sociales, luego de que un robot utilizado para amenizar la experiencia de los clientes perdiera el control durante una rutina, provocando destrozos y momentos de tensión entre comensales y empleados.
De acuerdo con reportes y videos difundidos en plataformas digitales, el robot que formaba parte del servicio del establecimiento comenzó a comportarse de manera errática mientras realizaba un baile programado. En cuestión de segundos, sus movimientos se intensificaron hasta el punto de golpear mesas, tirar platos y lanzar utensilios, generando sorpresa y preocupación entre los presentes.
Testigos relataron que lo que inicialmente parecía un espectáculo terminó convirtiéndose en una escena caótica. El androide no respondía a los comandos del personal, por lo que varios empleados tuvieron que intervenir físicamente para intentar detenerlo, sin éxito inmediato, ya que el dispositivo continuaba en movimiento pese a los intentos de control.
El incidente ocurrió en un restaurante de la cadena HaiDiLao Hotpot, conocida por incorporar tecnología y automatización en su servicio, incluyendo robots para entretenimiento y atención al cliente. Según versiones preliminares, la falla podría estar relacionada con un error en su sistema o en el modo de animación, lo que provocó que el robot ejecutará movimientos fuera de control.
Sin embargo, el hecho reavivó el debate sobre los riesgos del uso de robots en espacios públicos, especialmente cuando no existen mecanismos de apagado inmediato o protocolos de seguridad efectivos.
El video del momento se ha vuelto tendencia a nivel internacional, acumulando miles de reacciones entre usuarios que oscilan entre el humor y la preocupación. Mientras algunos comparan la escena con una película de ciencia ficción, otros cuestionan los límites de la automatización en la vida cotidiana.
Este episodio se suma a otros incidentes recientes relacionados con fallas en robots, lo que pone sobre la mesa la necesidad de reforzar la regulación y supervisión de estas tecnologías, cada vez más presentes en entornos comerciales y sociales.