Tras ser capturado por Estados Unidos, Nicolás Maduro fue trasladado a una prisión en Brooklyn, Nueva York. Esta cárcel se fundó en 1994, y actualmente alberga a cerca de mil 300 hombres y mujeres. Se trata de la única cárcel para detenidos a la espera de juicios federales en la ciudad de Nueva York, en donde hay narcotraficantes de muy alto perfil.
Dos días después, surgieron nuevas imágenes de Maduro. Con chamarra y pantalón beige, característico de los prisioneros, manos y pies esposados y un rostro que contrastaba gestos entre sonrisas y preocupación, el venezolano fue trasladado a su primera audiencia.
Junto con su esposa Cilia Flores, fue llevado a la Corte federal en Manhattan para su comparecencia y lectura de cargos en su contra. Frente al jurado, ambos se declararon NO culpables. Pero no solo quedó ahí, sino que Maduro aprovechó su intervención para asegurar que sigue siendo el “presidente” de Venezuela y que es un prisionero de guerra. Además, Maduro dijo que era un hombre decente e inocente, que había sido secuestrado y que tenía lesiones luego de su captura. Luego de este primer encuentro, el juez ordenó que el líder venezolano se presente en la corte para una segunda audiencia el próximo 17 de marzo.
Mientras tanto ¿qué sucedía en Venezuela? Delcy Rodríguez se juramentó como presidenta encargada de Venezuela ante la junta directiva de la Asamblea Nacional. Ella es abogada de 56 años con estudios de cuarto nivel en Francia y Reino Unido, y es la primera mujer en ejercer la presidencia del país.
En esta misma jornada reapareció el hijo de Nicolás Maduro, de quien se había especulado que salió del país. Sin embargo, no fue así. Nicolás Maduro Guerra habló en el congreso de su nación y reiteró el llamado a la movilización. Aunque es importante señalar que el también diputado oficialista, aparece entre los acusados en una corte federal de Nueva York.
La tensión en Venezuela está en su punto máximo. Los ciudadanos viven en la incertidumbre al igual que las fuerzas armadas que se mantienen fieles al régimen Bolivariano. La noche de ese mismo 5 de enero comenzaron a escucharse disparos en las inmediaciones del Palacio de Miraflores. Todo era confusión, pues algunas versiones apuntaban a que se trataría de un presunto golpe de estado, pero al paso del tiempo se supo que la alarma comenzó por el sobrevuelo de drones. en este punto surgen dos versiones: la primera es que se trataría de artefactos espía, aunque una segunda versión con más fuerza apuntó a que eran drones propios del régimen y que no avisaron que emprenderían el vuelo.
De cualquier manera los disparos se efectuaron por miedo a un nuevo ataque.