El domingo 19 de abril se registró el fallecimiento de ocho menores de edad, luego de un tiroteo en la ciudad de Shreveport, en Luisiana, Estados Unidos. Siete de los menores eran hijos del atacante, quien también dejó heridas a otras dos personas. Aunque no se han revelado las causas del atentado, fue calificado como un caso de violencia doméstica.
El portavoz de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Mike Johnson, dio a conocer que las víctimas de dicho ataque fueron identificadas como: Jayla Elkins, de 3 años; Shayla Elkins, 5; Kayla Pugh, 6; Layla Pugh, 7; Markaydon Pugh, 10; Sariahh Snow, 11; Khedarrion Snow, 6; y Braylon Snow, 5.
El atacante, identificado como Shamar Elkins, fue abatido por la policía después de una persecución en vehículo. Según los informes, el sujeto había sido detenido en 2019 por su vinculación con un caso de armas de fuego. Además, sirvió en la Guardia Nacional de Estados Unidos durante siete años, hasta agosto de 2020.
De acuerdo con el portavoz del Departamento de Policía de Shreveport, Christopher Bordelon, elementos de seguridad del estado acudieron al lugar de los hechos en el bloque 300 de West 79th Street durante la madrugada, luego de que vecinos de la zona reportaron el atentado alrededor de las 6 de la mañana. En su mensaje, dio a conocer que siete de los menores fallecidos eran hijos de Shamar Elkins y que el tiroteo ocurrió en dos viviendas, luego de una presunta disputa familiar, y en otra más en Harrison Street.
¿Cómo sucedió el atentado?
Se reportó que los cuerpos de siete niños fueron hallados dentro de la casa de la familia, mientras que el octavo fue atacado con un arma de fuego mientras trataba de huir por el tejado del inmueble.
Durante el hecho, dos mujeres más fueron heridas por el atacante; entre ellas, la madre de los infantes fallecidos, quien se reportó con graves lesiones y se encuentra bajo atención médica. Sobre la otra persona, se tiene conocimiento de que sus lesiones no se consideraron graves y se indicó que es la madre del octavo niño fallecido.
Tras la llegada de los elementos de la policía estatal, el sujeto huyó y perpetró un robo de vehículo cerca de la esquina de West 79th con Lynnwood. Posteriormente, fue abatido por la policía en la parroquia de Bossier, en la misma localidad.
Con base en la reconstrucción del hecho, el atacante primero disparó a una de las mujeres en la primera casa. Después de dejarla herida, se dirigió hacia la segunda casa donde se encontraban los menores de edad y perpetró el crimen.
Se dio a conocer que los niños intentaron escapar de la casa por la puerta trasera del inmueble; sin embargo, fueron alcanzados por las detonaciones del arma de fuego.
Una de las vecinas de la zona, identificada como Liza Deming, expuso que en una de sus cámaras de seguridad se grabó el momento en el que el sujeto huyó después de detonar dos disparos de arma de fuego. Aseguró que todo lo que vio fue que el sujeto salió corriendo de la casa y se dirigió hacia los carros. Aunque no conocía el nombre del atacante, dijo que un día antes lo había visto con los infantes fallecidos.
Conmoción de distintos funcionarios públicos
El comisario jefe, Wayne Smith, aseguró que durante sus 46 años de servicio en materia de seguridad jamás se había enfrentado a un caso de la magnitud del que se registró el domingo 19 de abril.
Tom Arceneaux, alcalde de Shreveport, aseguró que el hecho “sacude a toda la ciudad” y afecta a todos, debido a la magnitud del evento, pues se trató de una escena “horrorífica”.
Por su parte, la concejala Tabatha H. Taylor rompió en llanto tras el hecho, después de que pidió a la comunidad de la ciudad que orara por la familia víctima de violencia doméstica, pues necesitan de su comunidad.
Wayne Smith, jefe de la Policía de Shreveport, declaró que su corazón estaba conmocionado ante la tragedia y expuso: “Simplemente no puedo empezar a imaginar cómo puede ocurrir un hecho así”.
El hecho también causó conmoción en la sociedad civil, no solo por la magnitud del evento, sino porque en Estados Unidos se han registrado 119 tiroteos masivos en lo que va del año, los cuales han dejado un saldo de 117 fallecidos, entre ellos 79 menores de edad. De acuerdo con el Gun Violence Archive, se califica un tiroteo como “masivo” cuando cuatro o más personas reciben un disparo.