Servando “La Tuta” Gómez Martínez, exlíder y fundador del grupo delictivo La Familia Michoacana, consiguió un aplazamiento para la audiencia que tenía programada para el 24 de junio en Nueva York, Estados Unidos. Tras un acuerdo, el juez John Koeltl determinó que la audiencia se llevará a cabo hasta el próximo 16 de septiembre.
De acuerdo con la documentación judicial, se indicó que la Fiscalía estadounidense y Thomas Ambrosio, abogado del excapo mexicano, buscan seguir preparando el caso en contra de “La Tuta”. El sujeto fue entregado por autoridades mexicanas a Estados Unidos en agosto de 2025, junto con otros 25 imputados.
Servando Gómez fue detenido en febrero de 2025 en Morelia, Michoacán. Las autoridades mexicanas señalaron que se capturó a uno de los objetivos más importantes del país en materia de combate al crimen organizado. “La Tuta” enfrentaba ocho órdenes de aprehensión en su contra por los delitos de secuestro, extorsión, homicidio, tráfico de armas y de drogas.
“La Tuta” fue acusado en Estados Unidos por conspirar para importar cocaína y metanfetamina a dicho país, lo que conlleva una condena de por lo menos diez años en prisión o máxima de cadena perpetua. De acuerdo con la información, Servando Gómez se desempeñó como jefe de operaciones de La Familia Michoacana, por lo que, bajo su liderazgo, se importaban grandes volúmenes y se dio la instrucción de no distribuir esos estupefacientes en territorio mexicano.
El grupo del crimen organizado se encargó de fabricar y distribuir drogas dentro de Michoacán y en las entidades a su alrededor, así como de operar un puerto que funcionó como punto estratégico para cargamentos de drogas.
Además, dentro de las responsabilidades de “La Tuta” se le atribuyeron las declaraciones públicas de la estructura de La Familia Michoacana. En julio de 2009 fueron localizados 12 policías federales presuntamente asesinados; tiempo después, Servando Gómez otorgó una videodeclaración a una televisora local de Michoacán.
En el video, “La Tuta” declaró que el grupo delictivo estaba a cargo del Puerto de Lázaro Cárdenas, en el estado, y que además mantenían un conflicto armado con la Policía Federal y la fiscalía. Por último, admitió que La Familia Michoacana se dedicaba al secuestro de personas que le debían dinero, así como de familiares que trabajaban en el Gobierno de nivel estatal y federal.