Un padre de familia denunció públicamente que en la escuela donde estudia su hija les solicitaron llevar un block de cemento como parte de una supuesta “cooperación” para realizar reparaciones en el plantel, lo que desató cuestionamientos sobre las condiciones de la infraestructura educativa y el papel de las autoridades.
De acuerdo con su testimonio, la petición fue hecha a varios padres ante la falta de materiales para atender daños en el inmueble escolar. “Nos pidieron un block de cemento para ayudar a reparar la escuela. No es justo que los padres tengamos que poner material cuando se pone que el mantenimiento le corresponde al Gobierno”, expresó.
El denunciante señaló que la institución presenta deterioro en distintas áreas y que, ante la falta de respuesta oficial, la comunidad escolar ha tenido que organizarse para cubrir necesidades básicas. Aseguró que no se trata de una cooperación voluntaria aislada, sino de una práctica que refleja carencias más profundas en el sistema educativo.
En ese contexto, criticó la política del gobierno del presidente Nayib Bukele en materia de infraestructura escolar. Según dijo, las intervenciones se concentran en centros educativos pequeños o seleccionados estratégicamente para fines de difusión. “Solo arreglan las escuelas chiquitas para hacer publicidad, pero las escuelas grandes las tienen en abandono”, afirmó.
Este señalamiento se produce en medio de un momento en que el Gobierno salvadoreña ha informado de la inauguración de 70 escuelas públicas completamente renovadas como parte del programa “Dos Escuelas por Día”, con el objetivo de mejorar la infraestructura educativa en distintas zonas del país y sumar más de 500 centros intervenidos hasta principios de 2026, según datos oficiales.
La declaración ha generado reacciones en redes sociales, donde usuarios se dividen entre quienes respaldan la denuncia y quienes consideran que las mejoras en infraestructura han sido visibles en distintos puntos del país. Hasta el momento, autoridades educativas no han emitido una postura oficial sobre el caso específico ni sobre el señalamiento general.
La situación vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el estado real de las escuelas públicas, el presupuesto destinado a su mantenimiento y la responsabilidad de garantizar espacio dignos y seguros para estudiantes y docentes. Mientras tanto, padres de familia insisten en que la educación no debería depender de aportaciones para cubrir necesidades básicas de infraestructura.