Organizaciones de derechos humanos y activistas denuncian la presencia de un quinto ciudadano argentino detenido por el régimen chavista en Venezuela, cuya situación sería grave y permanece fuera de los registros oficiales, generando alarma entre la comunidad internacional y familiares. La denuncia surge en medio de un contexto de excarcelaciones de presos políticos y tensiones diplomáticas entre Buenos Aires y Caracas.
Según fuentes consultadas por medios argentinos, el hombre fue identificado como Gustavo Gabriel Rivara, nacido el 24 de junio de 1973, con DNI 23.327.953. Abogados y defensores de derechos humanos aseguran que Rivara se encuentra recluido en El Helicoide, el centro del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) ampliamente señalado por organismos internacionales como un lugar de detención clandestino con graves violaciones a los derechos humanos.
La denuncia indica que Rivara padece un “deterioro psicosocial” debido a meses de incomunicación prolongada y falta de contacto con familiares o representantes diplomáticos, lo que agrava aún más su ya precaria situación. Activistas señalan también que, hasta el momento, no hay reclamos formales por parte de su entorno ni confirmaciones oficiales de parte del Gobierno argentino, lo que ha profundizado la incertidumbre y el reclamo de transparencia por parte de organismos internacionales.
El caso se suma a una serie de detenciones de ciudadanos argentinos y personas con vínculos con Argentina que han salido a la luz en los últimos meses bajo el régimen de Nicolás Maduro. Entre los casos ya conocidos figuran el del gendarme Nahuel Gallo, el abogado Germán Giuliani y el arquitecto argentino-israelí Yaacob Harary, este último recientemente excarcelado en medio del proceso de liberación masiva de presos políticos.  Además, se confirmó la detención de Roberto Baldo, ciudadano con doble nacionalidad argentino-venezolana, junto a su esposa, acusados por el gobierno chavista de “terrorismo”, una figura penal cuestionada por su uso contra opositores y civiles.
La activista venezolana Betzabeth Jaramillo fue quien dio a conocer públicamente la existencia de este quinto detenido y alertó sobre la urgencia de garantizar su integridad física y mental. La falta de información oficial ha despertado críticas y llamados a una mayor intervención diplomática para esclarecer el paradero y las condiciones en que Rivara se encuentra detenido.
El caso se da en un marco de creciente tensión entre Argentina y Venezuela, con advertencias del Ministerio de Relaciones Exteriores argentino recomendando evitar viajes a ese país ante el riesgo de detenciones arbitrarias. También expone la compleja situación de derechos humanos en Venezuela, donde la presión internacional por la liberación de detenidos continúa siendo un tema central en las relaciones bilaterales y en foros internacionales.