La presidente encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, lanzó este domingo un firme reproche contra el Gobierno de Estados Unidos, al afirmar que “ya basta de las órdenes de Washington sobre políticos en Venezuela” y exigir que sean las fuerzas políticas nacionales las que resuelvan los conflictos internos del país.
Las declaraciones se produjeron este 25 de enero en un acto con trabajadores petroleros en la refinería de Puerto La Cruz, en el estado Anzoátegui (Noreste). Rodríguez subrayó que, aunque es bienvenida “la discusión con respeto” entre quienes piensan distinto, quienes “busquen el daño y el mal” deben ser “rechazados y separados de la vida nacional”.
En su intervención, la mandataria encargada insistió en que la política venezolana debe ser la encargada de “resolver nuestras divergencias y nuestros conflictos internos”, sin imposiciones externas, ni desde Washington, ni desde otras capitales como Bogotá o Madrid.
Rodríguez también criticó a sectores de la oposición que según ella han celebrado acciones militares de Estados Unidos. Señaló que quienes “se atrevieron a ir a los Estados Unidos a dar las gracias por el bombardeo contra nuestro pueblo no merecen la dignidad de este país ni su gentilicio”, aunque no mencionó nombres concretos.
La presidente encargada recordó que, el viernes anterior, propuso la convocatoria a un “verdadero diálogo político” que incluya tanto a sectores afines al gobierno como a los divergentes, y encomendó esa tarea al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez su hermano. Rodríguez pidió que ese proceso de “resultados concretos e inmediatos” y que sea estrictamente venezolano.
El rechazo a la supuesta injerencia estadounidense se da en un contexto político tenso tras la operación militar en la que fuerzas estadounidenses capturaron al expresidente Nicolás Maduro. Washington ha mantenido presión sobre Caracas para avanzar en reformas, incluido el sector energético, y ha insistido en diálogo y apertura democrática.
Tras estas tensiones, Rodríguez ha buscado equilibrar su mensaje, diciendo que Venezuela está dispuesta a tratar las diferencias con Estados Unidos “cara a cara” mediante canales diplomáticos y con respeto a su soberanía.
Analistas y voces opositores han observado el discurso de Rodríguez con escepticismo advirtiendo que la resistencia a las demandas externas puede usarse para consolidar el poder interno si garantizar avances sustanciales en materia de derechos humanos o libertades políticos también han denunciado que, aunque se han liberado a cientos de detenidos desde el principios de este mes, muchas personas aún permanecen bajo arrestos y sin restricciones, lo que genera reclamos ante centros penitenciarios como el Helicoide en Caracas.
Hasta el momento, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ha emitido una postura oficial en respuesta a las declaraciones de Delcy Rodríguez. No obstante, el pasado miércoles el mandatario estadounidense extendió una invitación a la presidenta encargada de Venezuela para acudir a Washington; sin embargo, hasta ahora no se ha informado sobre una fecha definida ni se ha confirmado el encuentro formalmente.
La tensión entre Caracas y Washington se mantiene como uno de los principales focos de la crisis como venezolana, mientras Rodriguéz impulsa un discurso de soberanía nacional y convoca a un diálogo que, según ella, debe conducir a soluciones internas sin intervenciones externas.