Como no podía ser de otra manera, la agresión que ocurrió entre una usuaria y una trabajadora administrativa del IMSS, tuvo lugar en la Unidad de Medicina Familiar número 93 ubicada en la Zona de Cerro Gordo en el infame municipio de Ecatepec en el Estado de México.
La agresión en contra del personal administrativo del IMSS fue captada en video por testigos que se encontraban en la clínica ubicada en el peligroso municipio de Ecatepec, cuando al parecer la atención negligente y precaria por parte de la institución desató la furia de los pacientes, orillándolos a la agresión física y directa en contra del personal.
Según testimonios, el percance ocurrió cuando el servicio del lugar se encontraba saturado y sin presencia de personal médico disponible; situación que los pacientes han reportado es frecuente específicamente en esa clínica del IMSS en Ecatepec.
Derechohabientes señalan que la agresión ocurrió después de que el personal administrativo le negara la atención a pacientes que acudieron a la Unidad desde temprano, además mencionaron que en la misma Unidad se llevan a cabo malas prácticas administrativas que generan molestia y hasta enfrentamientos como el mismo captado en cámara, dentro de la clínica.
Después de que se viralizara en redes el video donde se puede observar a la usuaria sujetando con fuerza del cabello a la servidora pública del IMSS y en redes se discutiera sobre esta vergonzosa situación, el mismo Instituto Mexicano del Seguro Social en el Estado de México Oriente, se hizo presente en redes mediante un comunicado.
En dicho comunicado, informaron que se activaron de manera inmediata los protocolos de seguridad para salvaguardar la integridad de las personas involucradas, además señalaron que tras controlar la situación, la trabajadora afectada acudió a presentar la denuncia correspondiente ante las autoridades competentes e indicaron que se dará seguimiento puntual al caso con el objetivo de esclarecer lo ocurrido.
Mientras que las autoridades del IMSS reiteraron que no tolerarán conductas que pongan en riesgo la integridad del personal, exhortando a los usuarios y al mismo personal a canalizar culturizar inconformidad a través de los mecanismos institucionales.
Sin embargo esta solo fue una manifestación de un mal que aqueja a la institución de salud pública desde hace mucho, la decadencia en su servicio, la falta de medicinas, la negligencia y precarización en la atención, entre otros defectos; han hartado de poco en poco a la sociedad que ante la desesperación por recibir un trato y atención mínimamente digno por parte del sector salud, termina perdiendo toda esperanza, paciencia y estribo ante esta desastrosa situación; y aunque no se justifica la agresión física pues la violencia nunca es la solución, se puede empatizar y tratar de comprender la situación que desembocó en esta escena.