El robo de vehículos continúa siendo uno de los delitos patrimoniales más persistentes en México, con cifras que muestran tanto avances como retos importantes en 2025 y lo que va de 2026.
De acuerdo con los reportes más recientes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el robo de autos con o sin violencia se mantiene como uno de los ilícitos más denunciados hasta agosto de 2025, con 43 mil 749 unidades de cuatro ruedas reportadas como sustraídas en ese periodo.
Paralelamente, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) publicó su balance anualizado de incidencia del robo de autos asegurados en 2025, en donde se detalla que en promedio se robaron 166 automóviles asegurados cada día, sumando un total de 60 mil 625 vehículos en el año, aunque esta cifra representó una disminución del 2 por ciento respecto al año previo.
En cifras concentradas, el Estado de México encabeza la lista de mayor incidencia, con 15 mil 209 vehículos robados asegurados en 2025, seguido por Jalisco con 7 mil 139 casos y Ciudad de México con 5 mil 550, aunque estas zonas han reportado tendencias a la baja en los últimos años gracias a estrategias coordinadas de prevención y persecución del delito.
A pesar de esta disminución, la recuperación de unidades robadas ha caído a su punto más bajo en cinco años, con un promedio de sólo 70 vehículos recuperados al día y una proporción de recuperación que ha bajado de 46 por ciento a 42 por ciento desde 2020, lo que preocupa a autoridades y ciudadanía por la eficacia con la que se localizan los vehículos tras el siniestro.
La violencia también es un factor dominante: reportes del sector asegurador señalan que más del 58 por ciento de los robos de autos asegurados ocurren con violencia amenazas, intimidación o uso de fuerza, lo que refleja un nivel de riesgo elevado para los propietarios.
Además de las grandes zonas metropolitanas, otros estados como Baja California, Jalisco, Guanajuato y Puebla figuran con altos números de robos registrados por las fiscalías estatales, según cifras del SESNSP.
Especialistas en seguridad pública y representantes del sector asegurador apuntan que, aunque la reducción en algunas cifras es notable, el reto continúa en mejorar la coordinación interinstitucional, fortalecer los mecanismos de denuncia y agilizar la recuperación de vehículos, así como en combatir las redes criminales detrás de este delito, que en ciertos estados ha mostrado repuntes recientes.
Con corte a finales de 2025 y perspectivas que continúan consolidándose en 2026, el robo de automóviles sigue siendo un indicador clave para evaluar la seguridad ciudadana y la eficacia de las políticas públicas en México.