Una niña de apenas 10 años lucha por su vida tras dar a luz en el Hospital de la Mujer de San Cristóbal de Las Casas, en un caso que ha generado consternación social y encendido alertas entre autoridades de salud, procuración de justicia y organizaciones de derechos humanos.
La menor, identificada como Deysi “N”, fue ingresada al hospital acompañada de un joven de aproximadamente 18 años , luego de presentar contracciones y un embarazo de alto riesgo. Debido a su corta edad, su cuerpo aún en pleno desarrollo no estaba físicamente preparado para enfrentar un parto, lo que derivó en lesiones internas severas, como el aplastamiento de la vejiga y la uretra, así como daños en otros tejidos. Tras el nacimiento prematuro del bebé aproximadamente dos semanas antes del término de gestación, tanto la niña como el neonato fueron trasladados al Hospital de las Culturas, donde permanecen en terapia intensiva bajo observación médica constante.
El hombre habría dejado a la niña en el hospital y posteriormente se retiró, sin proporcionar datos oficiales ni acreditar legalmente su identidad. Desde entonces se desconoce su paradero.
Aunque el recién nacido logró sobrevivir al complicado parto, el pronóstico de la menor es reservado y preocupante, indicaron fuentes médicas. Por su parte, las autoridades estatales confirmaron que la Fiscalía Indígena de Chiapas abrió una carpeta de investigación para esclarecer las circunstancias del embarazo y el posible involucramiento de delitos, incluyendo abuso sexual, agresión física o amenazas. Hasta el momento, no se han reportado detenciones, y quien afirmó ser “esposo” de la niña, un joven de 18 años, habría desaparecido tras el inicio de las indagatorias.
El caso ha desatado indignación en la comunidad y entre organizaciones defensoras de los derechos de la infancia, pues pone de manifiesto la persistencia de embarazos infantiles y posibles abusos sexuales contra menores en la región. Estadísticas oficiales señalan que Chiapas lidera a nivel nacional los nacimientos de madres adolescentes, con 8 mil 713 de casos registrados, incluidos menores de 10 a 14 años, lo que evidencia una problemática estructural de violencia, pobreza y desigualdad que afecta gravemente a niñas y adolescentes.