La Comisión Estatal de Derechos Humanos abrió un expediente de queja por el hallazgo de plomo en la sangre de al menos 329 alumnos de los Centros de Desarrollo Infantil (Cendi) en Nuevo León. Ochenta y tres de los menores de edad presentaron una alta cantidad de la sustancia en su cuerpo.
El Tecnológico de Monterrey (Tec), desde el año pasado, realizó estudios a mil 239 alumnos de los Cendi de la entidad federativa. Confirmado por la Secretaría de Salud del estado, los resultados arrojaron que algunos de los menores de edad presentaban plomo en la sangre; entre ellos, se registró la presencia de cantidades altas de la sustancia, con 5 a 37 microgramos por decilitro, en 83 de los niños.
Hasta el momento se desconoce cuál es el motivo de que dicho elemento se encuentre en el cuerpo de los menores de edad. No obstante, los padres y/o tutores de los alumnos del Cendi que fueron afectados recibieron indicaciones, cambios en las dietas de los niños y actividades físicas.
A su vez, la Secretaría de Salud informó que, tras la confirmación de plomo en grandes cantidades en la sangre de los menores, se realizará una evaluación del neurodesarrollo en la Unidad de Especialidades Médicas (UNEME) Pediátrica, para que se realicen pruebas que confirmen los diagnósticos del Tec de Monterrey.
Se ha reportado que entre los Cendi en los que existen casos de alta presencia de plomo en la sangre, se encuentran algunos ubicados en una región con gran exposición a metales pesados y que es de las principales en México. Ante esto, se expuso que es necesario realizar una colaboración inmediata entre autoridades de los tres niveles de gobierno, para esclarecer las razones por las que los menores presentaron altas cantidades de la sustancia en la sangre y, así, determinar una medida integral.
De acuerdo con las autoridades del estado de Nuevo León, los Cendi que registraron mayor número de casos se encuentran en la Zona Metropolitana de Monterrey y son los siguientes: Cendi 6 en Escobedo, con 20 casos; Cendi 9 en Apodaca, 19 casos; Cendi 1 en Monterrey, 9 casos; Cendi 5 en Monterrey, 8 casos; Cendi 12 en San Nicolás, 7 casos; Cendi 4, 5 casos; y otros 3 casos de los que se desconoce el plantel.
La titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Nuevo León, Susana Méndez, afirmó que ya se abrió un expediente de queja por las posibles afectaciones de salud que la presencia de plomo en la sangre pueda causar a los menores de edad y al personal que labora en dichos centros.
Méndez reiteró que todas las personas cuentan con el derecho al acceso a la salud y a un medio ambiente sano, por lo que es crucial que las autoridades correspondientes actúen en colaboración para garantizar el bienestar de los niños afectados y se implementen medidas que rectifiquen condiciones seguras para los estudiantes.
De acuerdo con información de centros especializados en salud, la exposición al plomo puede afectar distintos sistemas del organismo, sobre todo en pacientes pediátricos. En niños, la exposición a altos niveles de esta sustancia puede generar afectaciones en el cerebro y sistema nervioso central.
En menores de edad, el plomo puede repercutir de forma directa en su coeficiente intelectual, su comportamiento, capacidad de concentración y aumento de conductas antisociales. Sin embargo, en casos más graves, incluso se puede presentar anemia, hipertensión, insuficiencia renal, inmunotoxicidad y toxicidad en órganos reproductores.
Es por ello que se debe prestar atención a que la presencia de niveles muy altos de plomo en la sangre puede desencadenar una intoxicación, la cual tiene como principales síntomas: irritabilidad, pérdida del apetito, pérdida de peso, pereza y fatiga, dolor abdominal, vómitos, pérdida auditiva y convulsiones.