El pasado 24 de marzo se registró un atentado contra la vida de dos maestras de la preparatoria Antón Makárenko, en el municipio de Lázaro Cárdenas, Michoacán. El asesinato fue perpetrado por el joven Osmar “N”, de 15 años, y quien además se relacionó con la subcultura “incel” de redes sociales.
De acuerdo con el contenido que el joven compartía en redes sociales, se le vinculó con la terminología que utiliza este grupo, pues horas antes del atentado compartió mensajes que hacían alusión a violencia de género. Entre los materiales que escribió el adolescente: “Enviar a las feministas, que siempre han arruinado mi vida, con su creador. Durante siete años, la vida no me ha traído ninguna alegría”.
Además, horas antes de acudir a la escuela, el joven publicó fotografías con un fusil AR-15, mismo con el que realizó el crimen en contra de las profesoras. En estas imágenes, compartidas en la red social Instagram, Osmar “N” aparecía vestido completamente de negro frente a un espejo, mientras se apuntaba a la cabeza con el arma de fuego.
El adolescente también compartió videos que hacían referencia a masacres escolares en Estados Unidos e imágenes del criminal estadounidense Charles Manson. Según los informes, Osmar “N” seguía cuentas de figuras políticas y contenido ideológico, que él, a su vez, compartía.
De acuerdo con el fiscal de Michoacán, Carlos Torres Piña, el menor llegó al plantel educativo y de manera directa se dirigió hacia donde se encontraban ambas maestras, e instantáneamente disparó a una de ellas. Detalló que una de las víctimas recibió los impactos de bala por la espalda al encontrarse en el mostrador; mientras que la segunda víctima intentó resguardarse, pero fue alcanzada por el segundo acercamiento del homicida.
Según los peritajes realizados en el lugar, el menor de edad efectuó 14 disparos de arma, de los cuales 8 impactaron a las dos profesoras. Se aseguraron 14 casquillos percutidos y 64 cartuchos útiles. Después del atentado, Osmar “N” fue retenido por autoridades de la preparatoria y, posteriormente, detenido por elementos de seguridad estatal.
Las víctimas, que fallecieron al instante de la agresión, fueron identificadas como María del Rosario Sagrero Chávez, de 36 años, coordinadora académica del plantel, y Tatiana Madrigal Bedolla, de 37 años, secretaria administrativa.
El Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Michoacán (STJEM) informó que un juez certificado en justicia penal para adolescentes vinculó a proceso a Osmar “N” por el asesinato de las dos profesoras del municipio de Lázaro Cárdenas. Además, ordenó un mes de investigación complementaria y el internamiento preventivo del menor en la Unidad Especializada para Adolescentes y Adultos Jóvenes, en la ciudad de Morelia.
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán reveló que el adolescente presuntamente transportó el arma desde su hogar a la escuela, escondida en un estuche para guitarra. De acuerdo con la información, el asesinato de ambas profesoras formó parte de un plan que el adolescente ideó al asumirse como parte del grupo radical “incel”.
El término “incel” se acuñó en la década de los noventa y hace referencia a la frase “célibes involuntarios” (involuntary celibates, en inglés). Este grupo se ha descrito como personas incapaces de mantener una pareja o vida sexual a pesar del deseo de querer estar en una relación. A través de foros de internet en Reddit o 4chan, este grupo ha culpado abiertamente a las mujeres por su “fracaso sexual”, pues las señalan de “promiscuas y manipuladoras”, entre otras generalizaciones.
Los foros en los que se comparte contenido con terminología incel han alimentado lo que hoy se conoce como la “manosfera” o mundo masculino, lo que ha revelado mensajes con ideología misógina y una sensación de insatisfacción ante la falta de reconocimiento y apoyo social; como lo expresó Osmar “N” en sus mensajes: “... durante siete años, la vida no me ha traído ninguna alegría”.
La subcultura “incel” supone un peligro entre los adolescentes, pues miembros de esta comunidad han abogado, en distintas ocasiones, por la violencia contra las mujeres, además de normalizarla e incluso incentivarla.
En cuanto al caso de Osmar “N”, de 15 años, el fiscal de Michoacán señaló que, en caso de ser condenado por el delito de asesinato, el adolescente recibirá una pena de hasta tres años de prisión. Mientras, los familiares de las víctimas denuncian que el asesinato de las profesoras debe ser juzgado por el delito y no por la edad del menor.